La patronal cerámica Ascer reclamó ayer al Gobierno central "un tratamiento más justo" para la cogeneración que utiliza el sector, tras publicarse hoy en el BOE la orden de retribuciones que reduce las destinadas a este proceso de eficiencia energética.

Para las empresas castellonenses, supone un "castigo" que pone en riesgo la competitividad en las exportaciones y la supervivencia del empleo y de las propias compañías, pues existen hasat 80 instalaciones de cogeneración en la provincia.

Al respecto, infomaron que, ya aprobada la reforma energética, la orden de hoy, IET/1045/2014, de 16 de junio, aprueba los parámetros retributivos de las instalaciones tipo aplicables a determinadas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, cogeneración y residuos.

Además, tiene carácter retroactivo, aplicándose desde julio del año pasado.

En estos momentos, ASCER está realizando con las empresas afectadas un análisis del contenido de la Orden con el fin de realizar una valoración precisa del impacto que tendrá en la industria azulejera. El número de modelos o estándares para plantas de cogeneración es de 548 y "estamos realizando el análisis del impacto global en el sector azulejero", apuntaron.

La reforma eléctrica, añaden, "penaliza injustamente a nuestra actividad al golpear a nuestra legítima herramienta de competitividad energética, que es la cogeneración, y supone un duro castigo al sector azulejero, la cogeneración y la eficiencia energética aplicada a la actividad industrial".

La reforma debería desarrollar una política energética de impulso al tejido industrial en lugar de implantar un castigo a la industria que contribuye a la mayor eficiencia energética del país.

La industria española fabricante de azulejos y pavimentos cerámicos, representada por ASCER, ha venido manifestando desde que en julio de 2013 se aprobara el RDL 9/2013 “de medidas urgentes para garantizar la estabilidad financiera del sector eléctrico” las graves consecuencias de esta reforma para el sector, que supuso de entrada la inmediata eliminación del complemento de eficiencia y la bonificación por reactiva que supuso ya una pérdida de ingresos para el sector azulejero de 25 millones de €.