La solución del Gobierno a la sequía que sufre Castellón es que se gaste menos agua. En una provincia en la que se desconoce cuántos pozos de socorro hay y en qué estado se encuentran, y la situación oficial es de preemergencia por sequía, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), dependiente de la Administración central, ha hecho un llamamiento a la moderación en el consumo, así como a la mejora en la gestión de los recursos disponibles, en la última reunión de la Comisión de Desembalse, celebrada este mes y en la que están representados municipios y regantes, confirmaron ayer fuentes de la CHJ.

El verano comienza, de hecho, en Castellón con déficits de lluvia que se acercan al 80% en zonas como la Plana Baixa, con un constante anuncio de medidas para paliar la sequía y poblaciones como Vilafranca que ya cubren su carencia de agua con camiones cuba, como el de la imagen, mientras construye un pozo que “tendrá que pagar íntegro el municipio, porque nadie ha respondido a nuestra petición de ayuda”, puso de manifiesto ayer su alcalde, Óscar Tena.

Por su parte, el secretario de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, (FVMP), José Antonio Redorat, indicó también ayer que la organización prepara la emisión de una serie de recomendaciones para que los ayuntamientos puedan mejorar la gestión actual del agua.

Del lado de uno de los sectores que más sufre la grave carencia de precipitaciones, el campo, el responsable de Agua de la Unió de Llauradors, José Ramón Urban, apenas podía evitar por la mañana la indignación al valorar una situación, “que no es nueva, sino cíclica” y, añadió, “estamos igual que hace 12 años y que hace 24, en anteriores ciclos de sequías importantes”.

hacer algo “ya” // Urban considera que es tiempo de hace algo “ya” y, aunque admite que resolver este problema estructural de falta de agua en la provincia de Castellón, entiende también que, “una vez que se han hecho todos los estudios posibles” y que “se cuenta con información sobre la situación y sobre posibles caminos a seguir”, hace falta “mostrarla a todos los implicados y expertos, contando también con los políticos, para decidir y actuar de una vez por todas”.

El portavoz de la Unió de Llauradors refleja el sentir de muchos agricultores y ganaderos castellonenses que viven una reedición de un problema “viejo”. H