El aumento en el número de ocupados --5.800 más en tres años-- y el descenso del paro --cuatro puntos desde el 2012-- no han impedido que la precarización del mercado laboral continúe vigente, marcada por una mayor temporalidad, más empleos temporales y, además, peor pagados, como publicó ayer Mediterráneo.

Con esta radiografía como telón de fondo, cerca de 36.000 castellonenses se fueron a trabajar a otras provincias durante el último año, un ejercicio en el que este territorio contrató a 34.362 personas que llegaron de otros puntos de España, según los datos oficiales procesados por la compañía Randstad que se dieron a conocer ayer.

El saldo final que arrojan los números es negativo para Castellón, que consolida en el 2014 una posición exportadora de mano de obra, opuesta a la que era la habitual antes de que se iniciara la crisis económica.

En este sentido, el secretario general de UGT en Castellón, Tino Calero, valoró ayer que, “aunque cuantitativamente los datos del paro son menos malos, la baja calidad del empleo, lamentablemente, lleva a que los trabajadores que puedan encontrar un trabajo fuera no duden en irse a otro lugar”.

Desde el punto de vista de Calero, “hemos visto en el 2014 más contratación a tiempo parcial y más temporalidad, con remuneraciones que son más escasas”, de modo que, añadió, “Castellón no es un destino atractivo para los trabajadores de otros puntos de España”.

Concluyó que “tardaremos en volver a ser importadores de mano de obra”, en una situación en la que “tenemos una bolsa de desempleados por encima de la media de la Comunitat y del conjunto de España”.

Por su parte y del lado patronal, el secretario general de la Confederación de Empresarios de Castellón (CEC), Rafael Montero, atribuyó, al menos en parte, a la crisis económica la situación de saldo negativo, e indicó que “en algunos casos, la oferta laboral de ciudades grandes es más atractiva para profesionales de alta cualificación.

En todo caso, la provincia de Castellón registró un índice de movilidad, del 19,6%, el más alto de la Comunitat Valenciana -el promedio es del 13,7%- y supera también la nacional, que es aún más baja, del 12,6%, por lo es de las zonas más dinámicas en entrada y salida de trabajadores . H