La coordinadora general del PPCV, Isabel Bonig, animó ayer a Nuevas Generaciones, como “alma del PP” y como jóvenes del partido a liderar “una segunda transición” en España. “Está en vuestas manos”, les apuntó en la Convención regional de NNGG, que sigue hoy en Vila-real, y donde dijo “no tener dudas” de que Héctor Folgado, con 700 avales, “será el futuro alcalde” vila-realense.

El acto tuvo mucho de electoral y contó, además de con el presidente del PPCV, Alberto Fabra; y del PP provincial, Javier Moliner; con consellers; el vicepresidente del PP Europeo y vicesecretario de Estudios y Programas del PP, Esteban González-Pons; y el portavoz nacional de campaña electoral del PP, Pablo Casado.

González Pons destacó que vamos a unas elecciones “ideológicas” en las que los ciudadanos van a elegir “ser Europa o Venezuela, Cataluña o Valencia, España o como Grecia”, entre “libertad sin ira o ira sin libertad”. Insistió en que “si elegimos ser como Grecia, tarde o temprano estaremos como los griegos”, con “un partido que arruinará el país” --y que apoya Podemos--. También criticó al PSOE, al cuestionar “si alguien piensa que, si gobernaran los socialistas, crearíamos más empleo, o sería como en Andalucía”.

ORGULLO DE FABRA // Pons sí aseguró haber vivido “la transformación que el PP ha impulsado en la Comunitat”, y sentirse “orgulloso de los gobiernos de Eduardo Zaplana, Francisco Camps y Alberto Fabra”. Pero “muchos quieren aprovechar la crisis para partir España y la Comunitat por la mitad”, frente a “la alternativa de la recuperación”, pero “ni catalanistas ni podemistas”. En mayo, los ciudadanos, dijo, “tendrán que elegir entre transición y ruptura”. Y alertó de un “Varoufakis de Compromís que no pague lo que deba, que espante a los inversores y favorezca la destrucción de empleo”. Sobre la corrupción, pidió “perdón por no haberla visto pasar y no descubrir los corruptos a tiempo”, pero “no significa que haya fallado el partido ni el sistema, sino algunas personas”. H