Colas y colas desde primera hora de la mañana para recoger una de las 8.000 pulseras para la fiesta de las paellas de la Universitat Jaume I (UJI). Los estudiantes universitarios pasan de polémicas y se lanzaron ayer a por uno de los brazaletes que darán acceso, el viernes, a las celebraciones en el campus. En apenas cuatro horas, 2.000 alumnos de Jurídicas y de la Escola de Tecnologia pasaron por la sede del Consell de l’Estudiantat para lograr la preciada pulsera, causando unas colas que llegaron a dar la vuelta al edificio del Rectorado y llegaron hasta la biblioteca, atravesando el ágora.

Después de un primer amago de cancelación de las paellas, del referendo en el que los alumnos dieron un sí rotundo, con el matiz de que saliera más barata, el Consell abrió ayer la plataforma on line de pago para los donativos, además de una urna en la que depositar el dinero en su sede, esperando cubrir, hasta el miércoles, los 18.000 euros que cuesta la fiesta. Desde el Consell inciden en que la recaudación se destinará “a becas” y que “no se hará el recuento hasta el miércoles”.

La Universitat Jaume I celebrará sus 24 años de vida con un acto académico, el mismo viernes, a las 11.00 horas en el Paranimf; dejando paso, a mediodía, a la fiesta de los estudiantes, con DJ y animación hasta media tarde. H