Ciudadanos no tiene ni un minuto de sosiego en Castellón. Cuando los problemas parecía que no se podían agravar, la bronca y las cuitas internas vuelven a intensificarse en las últimas horas después de la dimisión de Ramón Grau como subdelegado territorial en funciones por unas causas judiciales (aún es asesor del grupo en la Diputación), como avanzó este diario. Su marcha deja el camino libre para el puesto de coordinador provincial que en octubre se designará, y los codazos ya han comenzado.

Uno de los que más empeño está poniendo en la carrera por controlar el partido orgánicamente es Vicente Vidal. El que fuera número dos de la lista municipal de Castellón por detrás de Cristina Gabarda no quiere dejar escapar este último tren después de quedar sin peso ni capacidad decisoria en el propio grupo (por su sonada disputa, que aún dura, con la portavoz) y después de quedar fuera de la bancada de diputados provinciales y del puesto de asesor en las Aulas.

Pero el escenario aún se puede enrarecer más en los próximos días en Ciudadanos puesto que antes de que acabe el mes de septiembre la dirección nacional quiere que se reúnan las agrupaciones de los pueblos más importantes para renovar completamente las juntas locales. La razón es que las disputas que también se han dado en estos colectivos tras las elecciones de mayo tienen bloqueada la actividad interna en los pueblos. H