La carretera de acceso a la dársena sur del puerto sufre nuevos retrasos y no estará acabada “hasta finales de octubre”. Son las previsiones de la Autoridad Portuaria y de los responsables de la obra, según ha podido constatar este diario. Y es que problemas en las expropiaciones, el alto nivel freático de la zona (con agua a 80 centímetros de la superficie), el hallazgo de un pozo de 12 metros de profundidad que ha tenido que ser hormigonado o sustituir una torreta eléctrica que se encontraba en el trazado se han unido a los problemas que siempre han perseguido al proyecto.

Tras licitar las obras en junio del año pasado, la Autoridad Portuaria preveía que estuviese concluida a final de año; y, tras iniciarse la obra en marzo, se dijo que estaría en verano. Pero finalmente no ha sido así. De hecho, el nuevo presidente de PortCastelló, Francisco Toledo, califica de “increíble” que hayan tenido que pasar “más de cuatro años para hacer un acceso de 500 metros”.

Toledo responsabiliza directamente a la anterior Conselleria de Infraestructuras, encargada inicial de la obra y que se desentendió de la misma por falta de dinero, “y al puerto le ha tocado apechugar”, indica. Además, apunta que, cuando se iniciaron las obras, la Conselleria no había realizado todas las expropiaciones, algo que se ha tenido que solucionar sobre la marcha.

Actualmente los trabajos se desarrollan tanto en el interior de la dársena como en el exterior (la carretera prolonga una que bordea el polígono del Serrallo por el norte) y resta aún por asfaltar.

Toledo, para quien la obra supondrá la primera inauguración como presidente del puerto, destaca que supondrá un “gran beneficio” para el Grao, al sacar muchos camiones de sus calles. H