Ya es septiembre y los padres de alumnos del colegio Bernat Artola de Castellón, al igual que nuestros hijos, tenemos que lidiar de nuevo con el repugnante pestazo que sale del imbornal situado frente a la puerta de la calle Rafalafena. En cuanto caen cuatro gotas, o si hace mucho calor, o cuando una mariposa bate sus alas en Japón… ¡Zasca! El hedor de ese imbornal asfixia a los padres, las madres, los niños, las niñas, los abuelos y las abuelas que hacemos cola para acceder al patio.

Pintar un sambori en las zonas comunes del colegio está bien. Pero hace falta más. Mucho más. No concibo que una cuestión como esta no reciba la atención municipal necesaria. ¿Dónde está el concejal del ramo? El problema se minimizaría si un par de cubas limpiaran el alcantarillado de acceso al colegio una vez al mes. Y si además el consistorio realizara una pequeña obra de acondicionamiento, el problema desaparecería. Pero no sucede ni lo uno ni lo otro. Y no lo entiendo. No se trata de construir la Basílica de San Pedro. Se trata de ejecutar una obra menor.

JUNTO al colegio se están arreglando las aceras de un grupo de viviendas. Algo más abajo se están repintando y reparcheando los carriles bici. ¡Bien! Todo eso está muy bien. Pero… ¿Cuándo arreglarán el alcantarillado frente al colegio Bernat Artola?

*Escritor