El grupo municipal popular de Castellón denuncia un fallo en la sala de emergencias de la ciudad «que la dejó sin funcionar durante más de dos horas en plena tormenta», la de la madrugada del lunes al martes, «que obligó a improvisar grupos de Whatsapp entre las fuerzas de seguridad» para poder atender los más de 50 servicios que se requirieron a raíz de las fuertes lluvias. Según explican las mismas fuentes, el problema fue que dejaron de funcionar todas las comunicaciones, «de manera que desde la sala no se podía contactar con las distintas patrullas que estaban en ese momento prestando los servicios a los ciudadanos, en un momento de máxima necesidad».

En este sentido, recuerdan que «esta sala costó, según dijo el propio equipo de gobierno, más de 765.000 euros y se supone que era la solución rápida y que necesitaba Castellón ante cualquier emergencia, pero en una de las primeras que ha tenido, ha dejado de funcionar». Y especifican que «ninguno de los canales de comunicación, como el de bomberos o el de la Policía Local», funcionó correctamente. Ante tal situación, que se prolongó por espacio de más de dos horas, la decisión que se tomó fue utilizar el teléfono convencional para poder coordinar el dispositivo movilizado ante el medio centenar de servicios que se requirieron de las fuerzas del orden de la ciudad. «Al final, con el fin de poner un poco de orden, tuvieron que crear un grupo de Whatsapp para funcionar», recalcan desde el grupo municipal popular.

UN PROYECTO ‘ESTRELLA’ // Los populares, al tiempo que denuncian la caída de las comunicaciones de la sala de emergencias, afean al equipo de gobierno el mal funcionamiento de uno de sus grandes proyectos.