El jefe de área de Servicios Centrales del Hospital Provincial, Miguel Ángel Santamaría, indica que el nuevo PET TAC permitirá aumentar el número de estudios y exploraciones. Estos se podrán duplicar, llegando a una cifra de 200 al mes. A su vez, señala que «es una máquina coste efectivo muy buena, porque va a reducir notablemente la realización de otras pruebas diagnósticas como por ejemplo TAC o PET».

Santamaría refleja que «es la herramienta diagnóstica más potente que existe en oncología. La inmensa mayoría de pacientes oncológicos se va a beneficiar». El flamante equipo ha comenzado a atender a los primeros pacientes. El jueves fueron cuatro. «Si todo va bien el mes que viene empezaremos a trabajar con citaciones ordinarias», adelanta.

Además de ser mucho más moderno y actualizado que la unidad móvil de alquiler con la que se contaba hasta ahora, es «propio», ya no dependen «de nadie que venga con el equipo». La anterior, que se desplazaba periódicamente al centro, «dio muchos problemas». «Sufrimos muchas veces averías estando los pacientes ya preparados y citados», dice. Ahora atenderán a usuarios del hospital y evitarán que gente de otras áreas de salud castellonenses tenga que acudir a València.

ÚNICO // «Últimamente, como el camión empezó a fallar, estábamos enviando pacientes en buen estado a València durante el verano debido a las averías», comenta. El aparataje será único en la provincia, porque un PET TAC depende de un servicio de medicina nuclear y el único que existe es el del Provincial. Permitirá hacer las pruebas con mayor rapidez («unos 20 minutos; antes se podía ir a 30»). Además, es «más cómodo» para los pacientes. «El habitáculo es amplio, no hay que subir a un camión; la mejora es sustancial. Se halla en el sótano del área de ampliación oncológica».

Para su entrada en servicio no han solicitado más personal. «Tenemos un médico nuclear más por jubilación del antiguo, pero no aumenta el número», dice.

El PET TAC fusiona dos técnicas de imagen, PET y TAC, en un único dispositivo. Es un equipo híbrido que aporta información funcional metabólica y anatómica: cuando aparecen en pantalla aparecen fusionadas. El paciente acude en ayunas y es citado una hora antes. Allí lo acuestan en una camilla a ponerle el radiotrazador, habitualmente glucosa marcada. Cuando está preparado entra en la máquina y se le hace la prueba. Detecta lesiones tumorales a partir de 4 milímetros.

Aunque sus aplicaciones son fundamentalmente oncológicas, también sirve para diagnosticar la fiebre de origen desconocido, demencias, enfermedades neurológicas y en cardiología. Santamaría, que siempre ha luchado por contar con tecnología potente, no oculta su satisfacción por este equipo, que ha supuesto 1,5 millones de inversión. A su vez confía en que el año que viene puedan renovarse dos equipos de diagnóstico por la imagen de 2 salas que quedan pendientes.