El paso de vehículos por las autopistas de España ha crecido de forma generalizada durante los ocho primeros meses del año. Lo hace a una media del 5,3% respecto al 2018, según los datos del propio Ministerio de Fomento, un porcentaje casi tres veces inferior al que registra la AP-7 a su paso por Castellón en este mismo periodo, que alcanza el 14,4%.

No en vano, solo dos tramos han incrementado más el tráfico este año, ambos situados en Madrid. Se trata de la R-2 entre Guadalajara y la capital de España (18,3%) y de la AP-36 entre Ocaña y la Roda (14,6%). Se da la circunstancia de que ambas carreteras tuvieron que ser rescatadas por el Ministerio de Fomento al quebrar las empresas gestoras por falta de tráfico, y pese al incremento de usuarios --favorecido también por una rebaja en las tarifas--, está lejos de los volúmenes de tráfico diario de la AP-7.

Más que el otro tramo

Esta mayor presencia de vehículos, que tal y como ha publicado Mediterráneo está relacionada con las bonificaciones al tráfico pesado, ha hecho que el tramo de autopista de Castellón soporte actualmente un mayor paso de camiones y turismos que el que conecta València con Alicante. En años anteriores, el flujo de tráfico era muy similar en ambos segmentos, con ligeras variaciones. En el 2019, sin embargo, el número de vehículos que han pasado por la provincia ha sido mayor todos los meses al del otro tramo.

De este modo, la media de vehículos diarios que circulan por Castellón en este vial está establecida en 23.469, por los 20.841 del tramo València-Alicante.

Las bonificaciones a los camiones aplicadas desde el límite de la provincia hasta Torreblanca han hecho que en la actualidad el porcentaje de tráfico pesado sea del 28%, muy superior al que se registraba antes de aplicarse los descuentos. Desde la Cámara de Contratistas han alertado de que esto perjudicará un firme que no está preparado para tantos camiones y que deberá ser mejorado rápidamente