Tras varios años de negociaciones entre la Diputación de Castellón y la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas ya hay fecha para cerrar el centro de acogida de menores Penyeta Roja de Castellón. Será el próximo mes de marzo, ya que, a partir del 1 de abril, el departamento de Mónica Oltra se encargará de gestionar este servicio, del cual tiene las competencias, a pesar de que durante años ha sido la institución provincial la encargada de sufragar la acogida de menores tutelados en estas instalaciones que son de su propiedad.

Por tanto, se pone fin a todo un proceso que ha resultado complejo y que se inició durante el pasado mandato con el popular Javier Moliner al frente de la Diputación. Ahora ambas partes se encuentran «trabajando» para cumplir los plazos acordados, que fueron finalmente perfilados en la última comisión bilateral que tuvo lugar hace unos días entre el Consell y la institución provincial. Tras aquel encuentro, al que asistió también el actual presidente, Javier Martí, volvieron a abordar la necesidad de que esta administración cediera de forma progresiva las competencias que le son «impropias», como es el caso descrito de Penyeta Roja.

verge de lledó // Una vez las dependencias cierren sus puertas la acogida de menores se realizará en el centro de Verge de Lledó, situado en la avenida Hermanos Bou, cuya titularidad es autonómica. Será allí donde, en principio, trasladarán a los niños residentes, aunque en los últimos años desde la Conselleria están intentando primar la estancia de estos menores en distintas familias de acogida. Actualmente, Verge de Lledó recibe de emergencia a niños, pero de mayor edad de los que acudían hasta ahora al citado centro Penyeta Roja.

Sin duda, uno de los puntos más complicados en las conversaciones y que ha retrasado la fecha de cierre es el que hace referencia al futuro laboral de los 25 trabajadores de estas instalaciones. Estos empleados dependen de la Diputación de Castellón, pero sobre la mesa ha estado su posible absorción por parte de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, responsable del servicio al tratarse de niños tutelados. Finalmente, seguirán siendo empleados de la Diputación, aunque están trabajando ahora «en su recolocación para ver las áreas y departamentos adecuados».

De igual modo, la institución provincial también deberá decidir qué funciones le dará a las instalaciones cuando se vacíen.