Como si de ángeles de la guarda se trataran, los voluntarios de Protección Civil de la Diputación están haciendo posible que los enfermos de cáncer puedan seguir con sus terapéuticas a pesar de la crisis sanitaria del coronavirus sin tener que desplazarse de sus domicilios. Una iniciativa que desplegada gracias a un acuerdo entre la propia institución y la gerencia del Hospital Provincial de Castellón.

Un total de 30 pacientes que residen en 15 municipios castellonenses se beneficiarán de este servicio a domicilio. Para garantizar que les llegan en las condiciones óptimas llevan unas neveras, porque algunos fármacos deben ir convenientemente refrigerados, ya que no pueden superar determinados umbrales de temperatura.

Reparto en los pueblos

Los voluntarios se han desplazado a Onda, Tales, Torreblanca, Alcalà de Xivert, Peñíscola, Benicarló, l’Alcora, les Useres, Eslida, la Vilavella, Cabanes, Albocàsser, Vilafamés, Morella y la Mata. Acuden a los domicilios con el objetivo de que estos pacientes de riesgo no salgan de sus respectivos hogares.

El diputado de Bomberos, Abel Ibáñez, resalta que el objetivo es que «todo el mundo pueda seguir con su tratamiento, viva donde viva, porque los responsables de la distribución se desplazarán hasta donde haga falta». Y es que, así, podrán seguir recibiendo sus medicinas sin tener que desplazarse hasta el Hospital Provincial. Algo que supondría un riesgo añadido para su salud en el estado actual de crisis sanitaria.

Ibáñez añade que «resulta fundamental llevarlos a quienes residen en los municipios del interior, donde la movilidad y la conectividad son más complicadas que en la costa». «En una situación como la que estamos viviendo, lo lógico es que pongamos todos los medios de que disponemos para ayudar a las personas», concluye el diputado provincial sobre la nueva iniciativa de la corporación.