La renovación y el impulso del turismo en la Comunitat Valenciana implicará la inversión durante los próximos cinco años de casi 2.000 millones de euros.

Una aportación que, en buena parte, persigue compensar los importantes perjuicios económicos que está sufriendo el sector a consecuencia de la pandemia del coronavirus.

Lo dio a conocer ayer el president de la Generalitat, Ximo Puig, como una de las claves que contempla el Plan Estratégico del Turismo de la Comunitat Valenciana 2020-2025, la primera estrategia autonómica que alinea la política turística con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas e incorpora la seguridad y la resiliencia como línea estratégica a raíz del impacto que ha tenido el covid-19, explicó.

Puig destacó en la presentación que a través de este plan se «va a movilizar, entre el sector público y privado, en los próximos cinco años, casi 2.000 millones de euros de inversión» para modernizar e impulsar el turismo.

En este sentido, el jefe del Consell, que estuvo acompañado por el secretario autonómico del área, Francesc Colomer, manifestó que con este programa se pretende «ofrecer una hoja de ruta para un sector fundamental de nuestra economía». «La Comunitat Valenciana aspira a tener un sector turístico potente, capaz de alinearse con los objetivos de digitalización, sostenibilidad y resiliencia que ahora la Unión Europea plantea como fundamentales y para los cuales tenemos que captar recursos», manifestó.

RÉCORD EN EL 2019

Puig recordó que «representa el 15 % de nuestro empleo y se trata de un sector fundamental, como lo demuestra que el año pasado se logró un récord en la visita de turistas a la Comunitat Valenciana». Por ello, insistió en que la región «tiene grandes productos turísticos que están validados por la confianza de los ciudadanos». «No hay una crisis del modelo turístico, pero ahora tenemos que vivir las consecuencias de esta pandemia que tienen una repercusión muy grande en el ámbito económico y especialmente en el turístico», subrayó.

El plan , elaborado por el Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas (Invat·tur), estuvo abierto a la participación hasta el 10 de julio. Asociaciones empresariales y de consumidores, sindicatos, centros de investigación y universidades, entidades sociales, culturales y grupos parlamentarios enviaron más de 40 propuestas.