Los vecinos de Sensal están «hartos» de la plaga de ratas que sufre el barrio de forma recurrente y denuncian el abandono de solares que hace proliferar los roedores. Residentes de las calles Río Volga, Nervión, Ter, Jabalón o Pisuerga, entre otras, han dirigido escritos al Ayuntamiento de Castelló en las últimas semanas para urgir la limpieza de descampados y evitar así los «graves problemas de salubridad». Además, sostienen que la construcción de numerosos edificios en la zona ha motivado la salida de las ratas, que buscan ahora nuevos espacios en el barrio.

Las comunidades de vecinos padecen el problema, pese a llevar al día todos los tratamientos en sus propiedades y es que, según indican, ratas de gran tamaño entran en sus jardines procedentes de la calle. «Son gigantes, parecen conejos y plantean problemas de salud pública graves, pues son transmisoras de todo tipo de enfermedades. Además, ya no se asustan por la presencia de las personas y se ven a plena luz del día», explica Noelia Bas, quien ya ha pedido al administrador de su residencial que reitere al Ayuntamiento la imperiosa necesidad de desratizar el Sensal.

«Vivimos en una de las zonas más caras de la ciudad, pagamos un elevado IBI, el impuesto de basuras y tantas otras cosas, pero sufrimos unas condiciones penosas de limpieza. El Ayuntamiento lleva años sin darnos solución y debe atajar el problema ya y de forma contundente porque así no podemos vivir. Es urgente que limpie y desinfecte todos los solares municipales y que llegue hasta el final para que los propietarios de aquellos que son privados hagan lo propio y cumplan con sus obligaciones», dice esta vecina, indignada.

PRESENCIA EN PARQUES

En la misma línea se pronuncia María del Mar Álvarez, otra vecina que lamenta que los niños convivan con las ratas en los parques de la zona. «Cada vez que salimos a la calle, las vemos. Van como Pedro por su casa. En algunos descampados se limpia de vez en cuando, pero en otros la maleza y la suciedad constituyen un auténtico paraíso para las ratas. Es vergonzoso», critica.