La anunciada tercera ola de covid-19 ya está aquí, según advierten los médicos de familia de Castellón que son los encargados de desplegar el primer muro sanitario para frenar la pandemia a través del diagnóstico y el rastreo. Ante el repunte de casos y la presión asistencial que ello comporta, el Consell ha decidido mover ficha y endurecer las medidas sanitarias para mitigar el alza de nuevos contagios derivados de los encuentros navideños entre familiares y amigos. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha convocado hoy una reunión de la mesa interdepartamental para la prevención y actuación frente al covid-19, en la que se analizarán los últimos datos y se abordará la posibilidad de aplicar nuevas medidas.

Por ejemplo, entre las limitaciones estaría adelantar el toque de queda, fijado a las 23.00 horas, obligar a cerrar antes comercios y establecimientos hosteleros o clausurar grandes superficies y permitir la apertura solo al pequeño comercio, así como confinar zonas o municipios con una elevada incidencia. Estas son algunas de las restricciones que ayer pusieron sobre la mesa las comunidades autónomas en el pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

La reunión, que comenzará a las 10.00 horas, llega después de que en los últimos días la Comunitat haya batido récords de contagios y de fallecidos a causa del coronavirus lo que se ha traducido en un incidencia acumulada de 322,62 casos por cada 100.000 habitantes. Una cifra que en Castellón se sitúa en 281,40, según la última actualización por provincias publicada por el Instituto de Salud Carlos III que data del pasado 29 de diciembre.

La coyuntura ha llevado al Ejecutivo valenciano a adelantar la toma de decisiones, ya que las medidas actuales, como el confinamiento perimetral, tenían una vigencia hasta el 15 de enero.

Más presión asistencial

Y es que, como aventuran los expertos, será en los próximos días cuando se recrudezcan aún más los datos de la pandemia, ya que el virus requiere unos días de incubación antes de presentar síntomas. De ahí que ayer lunes y, tras tres días festivos, se notase en los centros de salud una mayor actividad, especialmente, de pacientes que creen que pueden haberse contagiado o que solicitan una prueba PCR al haber estado en contacto con una personas que ha resultado positiva. «Estamos notando más demanda de citaciones y más contagios porque hay un exceso de relajación por parte de la ciudadanía, que debe cumplir las medidas sanitarias para poder prevenir los casos», destaca el presidente del Colegio de Médicos de Castellón, José María Breva, quien es médico de familia en el centro de salud 9 d’Octubre de Castelló.

«La gente nos solicita una PCR porque teme haberse contagiado, pero a veces el sistema para está colapsado por el aluvión de peticiones y hay que dar cita para otro día, además el protocolo marca que hay que hacer la prueba a personas convivientes o con posibles síntomas», explica Breva, quien insiste en la «sobrecarga asistencial» en los centros de salud que redunda de forma negativa en la atención al paciente.

De ahí de la demanda de pruebas covid y la imposibilidad de la sanidad pública de atender todas las solicitudes surgen las largas colas en los laboratorios privados para someterse a una PCR o a un test de antígenos. Unas esperas que ya se dieron en los días previos a la Navidad, como informó Mediterráneo, y que ahora se vuelven a registrar.

Más transmisión

«Tenemos un problema añadido que es el hecho de que haya gente que simule síntomas para que se le prescriba una PCR, lo que satura aún más el sistema», lamenta el portavoz del sindicato médico CESM-CV en Castellón, Alejandro Calvente, quien también es partidario de endurecer las restricciones y velar por su cumplimiento.

Desde el sindicato insistieron ayer que la tercera ola del coronavirus ya ha llegado y advirtieron de que sus efectos pueden ser «catastróficos» teniendo en cuenta que llega en pleno invierno, una época con una mayor transmisibilidad de los virus respiratorios, y con una parte del personal centrado en la vacunación. «Creemos necesaria la inmediata toma de decisiones ante una evolución descontrolada », remarcaron.

La presidenta de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria, María Ángeles Medina, hizo ayer un llamamiento a la ciudadanía y autoridades. «La situación es dramática, estamos más que colapsados y no tenemos ya calificativos para describir lo que está pasando», recalcó.

Balance diario

La mayor incidencia del coronavirus se refleja, tras días con un repunte de casos, con una mayor cifra de hospitalizaciones. Esto es lo que está ocurriendo en Castellón, donde este pasado fin de semana se han incrementado los ingresos, habiendo ahora en los hospitales 181 personas, 21 más que el pasado viernes. De estos enfermos, 27 de ellos están en estado crítico. Además, el goteo de fallecimientos continúa, con cinco decesos más hasta sumar 390 muertes por covid-19 desde marzo.

Este empeoramiento en la evolución de la pandemia ha obligado al Hospital General de Castelló a trasladar pacientes de la planta 4D durante el fin de semana en previsión de que se necesiten más camas, ya que será la próxima planta covid.

En cuanto a los contagios, Sanidad notificó ayer 62 nuevos casos, una cifra inferior a días anteriores, pero habitual los lunes debido a que en domingo se realizan menos pruebas diagnósticas. Además, se han localizado cinco brotes de pequeña magnitud, tres de ellos en Vinaròs, uno en Benicarló y otro en Alcalà.

Actualmente, hay casos positivos en ocho geriátricos, cuatro residencias de diversidad funcional y un centro de menores de Castellón. Dos de estas instalaciones se encuentran bajo vigilancia sanitaria.