Hoy entran en vigor las nuevas restricciones para frenar el avance imparable del coronavirus en la Comunitat, con el cierre de la hostelería y la clausura del comercio a las 18.00 horas como medidas principales. Pero, hay otras dos limitaciones que están ya sobre la mesa para que puedan aplicarse en los próximos días, aunque, de momento, no es factible. Una es el adelanto del toque de queda a las 20.00 horas, aunque ayer el Gobierno mostró su rechazo a esta medida que reclaman numerosas comunidades, la otra es la de limitar las reuniones sociales y familiares a un único grupo de convivencia, salvo excepciones de cuidados, crianza y parejas que no vivan juntas.

Esta última limitación, que supondría un cerrojazo total al contacto social, como ocurrió en la primera ola, se trató el pasado martes en la comisión interdepartamental contra el covid, aunque el presidente, Ximo Puig, no hizo alusión alguna en su comparecencia posterior. Fue horas después, a través de las redes sociales, cuando la vicepresidenta, Mónica Oltra, confirmó que, en los próximos días, se prevé aplicar esta nueva limitación.

Esta nueva restricción requiere, según fuentes de Presidencia, de una modificación del estado de alarma porque afecta a derechos fundamentales, con lo que está condicionada a que lo apruebe el Gobierno y «no es previsible a corto plazo». De momento, hay una «predisposición» a valorarlo y que vaya acompañado del adelanto del toque de queda, que se incluirían en un decreto del presidente.

Negativa

El problema es que el Gobierno central no está dispuesto a modificar el estado de alarma, por tanto, ambas medidas no pueden llevarse a cabo de manera inmediata. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, descartó ayer la petición por parte de la mayoría de las comunidades autónomas de modificar el estado de alarma para adelantar el toque de queda más allá de las 22.00 horas, aunque aseguró que esta propuesta «será estudiada» por el Ejecutivo.

Así lo confirmó el titular de Sanidad tras el posterior Consejo Interterritorial de Salud, que se ha celebró ayer desde Sevilla. El Gobierno había emplazado a las autonomías a debatir y consensuar en esta reunión la petición de reformar el actual estado de alarma para adelantar el toque de queda a las 20.00 horas o incluso a las 18.00 como han pedido algunos gobiernos autonómicos.

En este sentido, tanto Illa como la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, insistieron en que los gobiernos autonómicos tienen aún capacidad de aplicar más medidas amparadas por el actual estado de alarma que rige hasta mayo.