El 2020 fue un año complicado en la provincia de Castellón por la alta incidencia de los mosquitos. A las condiciones climatológicas, que combinaron episodios de lluvias con altas temperaturas, con los efectos del confinamiento, intensificaron la presencia de estos díptedos, que generaron molestias desde Peñíscola a Almenara.

Hubo problemas en junio, julio y, tras un agosto relativamente tranquilo, volvió a causar estragos en septiembre e incluso noviembre. Esto llevó a Diputación a adquirir nuevos equipos para combatir el mosquito y a ayuntamientos, como el de Castelló, a incrementar su presupuesto en la lucha.

Llegó a haber vecinos que pagaron sus propios tratamientos. Municipios como Benicàssim y Castelló actuaron de forma coordinada. La preocupación se vio agravada cuando se detectó el 17 de noviembre del 2020 un caso de virus del Nilo en un caballo, en Castellón, un virus que transmiten los mosquitos y que de hecho causó un brote en Sevilla en el peor año de mosquitos que se recuerda en España. De hecho, según el último informe de la Conselleria de Sanitat, de este mismo mes de marzo, el tigre está presente ya en 84 municipios.

Diputación prevé que este 2021 sea similar al anterior en cuanto a incidencia de mosquitos, por lo que prevé mantener la inversión, de 960.000 euros, así como las novedades que se incorporaron el año pasado y que, como explicó la diputada de Medio Natural, María Jiménez, quien no descartó los tratamientos aéreos.

A tal efecto, la también alcaldesa de Orpesa mantuvo este martes un primer encuentro con los alcaldes para abordar la campaña. Según explicó, el encuentro, al igual que los que celebrarán a lo largo del año, ya que "queremos mantener informadas y escuchar a las alcaldesas y alcaldes, que son quienes tienen que afrontar en primera línea la situación”. En total está previsto mantener tres encuentros.

Es una iniciativa que ya se inició el pasado año, aunque no con la continuidad deseada a causa de la irrupción de la pandemia. De esta forma, indicó, “también damos respuesta a una de las sugerencias de los propios ediles, que en distintas ocasiones nos han hecho llegar la necesidad de superar la falta de fluidez que existía en épocas anteriores en la relación de la Diputación con los ayuntamientos”.

En él el director del contrato, de la Universitat Politécnica, Ricardo Jiménez, ha hecho un balance del año 2020 de las acciones que se han llevado a cabo y en 2021 ha explicado cómo se presenta desde el punto de vista técnico. Explicó que ya han empezado a tratar en marjales. "El año pasado fue lluvioso, después aumentaron las temperaturas en seguida y el técnico indica que este año será parecido al pasado", explicó Jiménez. "De marzo a octubre es cuando más presencia hay pero el contrato está vigente todo el año y el seguimiento, la inspección y tratamientos está activo todo el año", añadió Jiménez.

La diputada de Medio Natural explicó que se va a seguir aplicando el tratamiento mediante granulado que se incorporó el año pasado y es muy efectivo para las zonas grandes de agua estancada, como las marjales. Este tratamiento se probó por primera vez en la marjal de Peñíscola y se extrapoló a otras marjales. Tiene la peculiaridad de que al durar más días es más efectivo.

Además, el año pasado se introdujeron dos vehículos, un anfibio 8X8 que está muy bien para poder entrar a superficies de agua estancada y tratar de manera más cercana y un camión que incorporaba un cañón desde donde sale el producto de mayor potencia y que llega mucho más lejos.

El año pasado, la dureza meteorológica obligó incluso a redoblar esfuerzos y, de hecho, en noviembre tuvieron que activarse fumigaciones aéreas de Peñíscola a Almenara debido a las fuertes lluvias para atajar la proliferación de insectos.

La también alcaldesa de Orpesa expuso que si hay que tratar con vuelos se solicitará el permiso a la Conselleria y hasta ahora las veces que se ha solicitado nos lo han otorgado. De hecho, Nules ya ha recibido la autorización de Sanitat para renovar su plan de vuelos para que en caso de que existan mosquitos en zonas húmedas y sea imposible tratar por medios terrestres pueda hacerlo.

María Jiménez recordó que en la zona urbana Diputación hace seguimiento e inspección y si hay presencia se envía carta al Ayuntamiento para que sus empresas contratadas sepan cuándo y dónde actuar, ya que en zona urbana los tratamientos dependen de los contratos de los consistorios.

La munícipe señaló que "la coordinación es buena, los ayuntamientos saben que tienen tanto a la Universitat de València como Diputación en contacto directo con la universidad para hacernos llegar las problemáticas y todo lo que sea y nosotros desde Diputación antes de tratar en un municipio avisamos a los ayuntamientos". Mientras, la empresa contratada por la Diputación es la que se encarga de realizar los tratamientos en el medio natural, fundamentalmente en zonas inundadas y de marjal. Ricardo Jiménez ha incidido en que el tratamiento más eficaz es el terrestre y localizado.

Asimismo, preguntada por el confinamiento y restricciones hay problemas con propietarios y particulares hay problemas con el confinamiento porque no tratan señaló que es algo que siempre pasa pero se da más en zona urbana que es donde actúan los municipios.

INASISTENCIA DE ALCALDES

No obstante, la diputada provincial lamentó que los munícipes de algunos de los municipios más afectados por la proliferación de mosquitos durante el verano no hayan asistido a la reunión. Sin embargo, la alcaldesa de Orpesa no quiso dar nombres.

En ella, también participó el nuevo biólogo de la Diputación, Blai Peñarroya, que será el encargado de realizar la intermediación entre los ayuntamientos y la empresa adjudicataria.