El Ayuntamiento de Castelló mediará ante la dirección general de Medio Ambiente de la Conselleria de Política Territorial para que los chiringuitos de las playas de Castelló puedan abrir antes del mes de julio. Y lo hará a través de una petición que realizará la alcaldesa de la ciudad, Amparo Marco, a esta administración en la que le solicitará un cambio de calificación en las playas del Gurugú y el Pinar que pasarían de urbanas II a urbanas I y que permitiría poder abrir los chiringuitos antes del mes de julio. Ahora la normativa establece la inauguración de estas instalaciones el 1 de julio debido a la presencia de fauna (chorlitejo patinegro). El Ayuntamiento dejaría con la actual valoración la playa del Serradal que es donde habita este ave y ya está calificada de sin humos. Precisamente en este tramo de la playa no existen chiringuitos, por lo que sería perfectamente viable dicha variación en el tratamiento de las playas castellonenses. Así lo anunció la primera edila tras la reunión con el conseller de Política Territorial, Arcadi España en Castelló.

Esta novedad está en la línea de la petición que realizaban los empresarios de los chiringuitos y de la que ayer se hacía eco este diario en boca del vocal de este sector de Adepla, Javier Alegre. «Si cambiaran esta nomenclatura no habría problema en inaugurar antes de julio, por lo que sería positivo», decía Alegre a Mediterráneo.

Encuentro

Y precisamente para analizar esta situación y pulsar el sentir de estos empresarios, la semana que viene tendrá lugar una reunión entre estos, el Ayuntamiento y la dirección general de Medio Ambiente. «Queremos dar la mejor solución», afirmó Amparo Marco. Otra de propuesta «óptima» por las que apostó la alcaldesa fue la futura remodelación de la avenida Ferrandis Salvador a largo plazo porque una vez esté finalizada esta obra, «los chiringuitos podrían ubicarse sobre el paseo y no en la arena».

Sobre esta problemática también se pronunció el conseller Arcadi España, quien afirmó que durante el encuentro programado «se escuchará a los hosteleros de este sector y veremos qué podemos hacer para que, dentro de la normativa, optar por una posición razonable porque queremos ayudar a este sector». Sin embargo, España recordó que la decisión final de la apertura de los chiringuitos en las playas es de Costas, que depende del Ministerio de Transición Ecológica.