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El Periódico Mediterráneo

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Reducción de emisiones

Castelló logra 7,8 millones de Europa para la Zona de Bajas Emisiones: Estas serán las calles del centro afectadas

El plan conlleva peatonalizar calles y limitar accesos para reducir el tráfico y la contaminación

Ciclistas por el centro de Castelló. Gabriel Utiel

745.000 metros cuadrados del centro de Castelló se convertirán en Zona de Bajas Emisiones (ZBE). La ciudad ha logrado captar 7,8 millones de euros de fondos europeos Next Generation para hacer realidad un proyecto que conllevará la peatonalización de varias calles y la limitación de accesos al centro para reducir el tráfico de paso. Para cumplir las condiciones de esta asignación de ayudas, Castelló debe iniciar a licitar el proyecto antes del 30 de abril, y haber adjudicado el 60% del mismo antes de noviembre del presente 2022. El periodo de ejecución máximo es el 31 de diciembre de 2024.

Para esa fecha, la nueva ZBE será ya una realidad. Castelló, como ciudad de más de 50.000 habitantes y tal y como marca la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, debe cumplir la obligación de implementarla. De ahí la solicitud de fondos europeos. El proyecto de la ZBE asciende a 10.542.972 euros, con 7,8 de Europa y el resto del Ayuntamiento. 

Según la primera memoria con la que trabaja el consistorio, como anunció meses atrás Mediterráneo, la ZBE de Castelló cubrirá una superficie de 745.000 metros cuadrados en el centro de la capital de la Plana.

En concreto, el espacio delimitado como Ronda Centro Zona de Bajas Emisiones, está comprendido en la intersección de las calles calle Cerdán de Tallada (al norte), calles San Roque, Sanahuja, Gobernador Bermúdez de Castro, Guitarrista Tárrega y avenida Casalduch (al este), calle Orfebres Santa Línea y Lepanto (al sur) y Rondas Mijares y Magdalena (al oeste). 

El proyecto de ZBE de Castelló.

El proyecto de ZBE de Castelló. Mediterráneo

Adecuación de calles

“Es una muy buena noticia para Castelló que hayamos logrado captar nuevos fondos europeos para seguir transformando la ciudad y en este caso para ayudarnos a implantar la Zona de Bajas Emisiones”, ha explicado la alcaldesa, Amparo Marco. “Un proyecto que permitirá que nos avancemos al cumplimiento de la ley estatal de cambio climático que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a crear estas zonas antes de 2023”, ha apuntado. “Seguimos impulsando de la mano de Europa iniciativas como esta que tienen como objetivo la reducción de emisiones de CO2 debidas al tráfico rodado, la mejora de la calidad del aire en la ciudad y el fomento de una movilidad activa, sostenible, saludable y segura”, ha detallado Marco. 

La implantación de la ZBE incluye un cambio modal en el entorno urbano, con la adecuación de calles de la zona centro a plataforma única y acciones que reduzcan las emisiones y la contaminación acústica, con el incremento del espacio para el peatón, el fomento de la circulación de bicicletas y vehículos de movilidad personal, la reducción del tráfico rodado, el incremento del espacio verde, el reaprovechamiento del agua o la mejora de la calidad lumínica. 

 Esta actuación tiene como objetivo reducir más del 40% de las emisiones contaminantes.

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