La portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Castelló, Begoña Carrasco insta a llevar al pleno la polémica propuesta de cambio de nombres en el callejero, para que de esta manera todos los grupos se posicionen públicamente. La petición se realiza después de que la alcaldesa socialista de Castellón, Amparo Marco, afirmara la semana pasada que la propuesta de cambio de nombres en el callejero y en edificios públicos como el colegio Luis Revest, que dejará de llamarse así, era una decisión de su socio de gobierno Compromís, y no del conjunto del Gobierno municipal. Acto seguido, la concejala de Memoria Democrática y Cultura, Vero Ruiz, de Compromís, desmentía a la alcaldesa y afirmaba que el expediente estaba completo y que dicha propuesta de cambios en el callejero es fruto del consenso de todos los partidos firmantes de l’Acord de Fadrell.

“Nuestra postura es firme, el callejero debe quedarse como está. Los nombres de nuestras calles y plazas son fruto de acuerdos plenarios que reconocen el legado de quienes trabajaron por la ciudad y contribuyeron a hacer de Castellón una capital mejor”, señala Carrasco, para añadir que esta discrepancia “acentúa todavía más su fractura, con una nueva polémica, ahora a cuenta del callejero, que les hace estar más pendientes de sus líos internos que de resolver los problemas a los castellonenses. Un gobierno dividido es un gobierno inservible a la ciudadanía”, añade.

Aclaraciones

A raíz de este último cruce de acusaciones por la autoría de una propuesta que sustituirá el nombre de seis calles y plazas del callejero actual, la portavoz del PP aclara que “para saber quién dice la verdad hemos solicitado una copia de los acuerdos oficiales del gobierno municipal en los que se ha abordado la sustitución de nombres de personalidades ilustres en el callejero actual”.

Tal y como afirma la formación "si todavía colea la polémica de la Pérgola porque la Conselleria de Cultura ha desautorizado las obras en el edificio que forma parte de un entorno declarado Bien de Interés Cultural, como es el Parque Ribalta, ahora sumamos la polémica de la propuesta de nombres para substituir a otros del callejero. Una nueva crisis en la coalición de gobierno que se suma al enfrentamiento por la eliminación de la Junta de Fiestas, por el nuevo Conservatorio y por tantos otros asuntos que han hecho que el Ayuntamiento se convierta en la casa de los líos", concluye Carrasco.