La concejala de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Castelló, Verònica Ruiz, ha declarado este jueves en la Ciudad de la Justicia por la retirada de la cruz franquista del Ribalta y su traslado a la iglesia de Santo Tomás de Villanueva. Ruiz estaba citada como investigada por presunta prevaricación administrativa en el procedimiento, a raíz de una denuncia presentada por Vox. En su entrada a los juzgados, la concejala de Compromís defendió la legalidad de la actuación y afirmó sentirse "muy tranquila", convencida de que la denuncia "quedará en nada".

El diputado nacional Joan Baldoví; el portavoz adjunto de Compromís en les Corts, Vicent Marzà; el secretario autonómico de Empleo, Enric Nomdedéu; y el portavoz de la formación en el Ayuntamiento de Castellón, Ignasi Garcia; además de otros compañeros de la formación como Vicent Granel, Francesc Mezquita o Mònica Álvaro, arroparon a Verònica Ruiz a su llegada a la Ciudad de la Justicia, donde también recibió el apoyo del edil del PSPV en Castelló, Omar Braina.

Las declaraciones

"Para que haya prevaricación ha de haber una injusticia manifiesta y arbitrariedad y ni en este expediente ni en ningún otro ha habido ninguno de los dos elementos", ha asegurado Ruiz ante los medios, recordando que todas las decisiones políticas se han llevado a cabo siempre sobre informes técnicos-jurídicos y "desde el máximo respeto a la legalidad y a los sentimientos religiosos".

"Estoy muy tranquila, contestaré a todas las preguntas, pero lo que me preocupa es que Vox, ese partido que defiende los valores antidemocráticos, el odio y el fanatismo, esté aprovechándose del estado de derecho para fagocitar la democracia y para amedrentarnos. No se puede tolerar la intolerancia y hemos de combatirla desde todos los estratos sociales", ha añadido.

Verònica Ruiz, arropada por sus compañeros de formación Gabriel Utiel

Amenazas

Ruiz ha subrayado que seguirán defendiendo, "ante su odio, su fanatismo, los gritos, insultos, amenazas de muerte y las querellas, los valores democráticos, la cultura por la paz y mirándoles de frente", y se ha mostrado convencida de que este proceso "quedará en nada".

Negación de actos

Por su parte, la presidenta provincial de Vox, Llanos Masó ha negado que en la cruz del Ribalta se realizaran "actos de exaltación del franquismo y manifestaciones políticas", y ha calificado el traslado de la cruz a la explanada de una iglesia como "un ataque a la libertad de culto".

Masó ha defendido que van a seguir peleando el tema y van a dejar constancia de "cuáles son los principales objetivos de esta izquierda radical y separatista que tenemos en el Ayuntamiento y en prácticamente todas las instituciones", y -ha añadido- "levantaremos todo lo que destruyan, incluidas las cruces".

Llanos Masó (d) y el candidato de Vox a la alcaldía (c) este jueves en la Ciudad de la Justicia Gabriel Utiel

A su vera, el vicesecretario jurídico de Vox, Cristóbal Caballero, ha señalado la existencia de jurisprudencia que valida sus argumentaciones, en el caso de las cruces de Vigo, Buñuel o Mota del Cuervo, y ha subrayado la resignificación del símbolo en 1979, "dedicada a todas las víctimas de la violencia" desde entonces con los votos a favor de comunistas y socialistas, la abstención de UCD y el voto en contra de Alianza Popular (predecesor del PP).

Abogados Cristianos

También ha acudido el portavoz de Abogados Cristianos, Norberto Domínguez, a pesar de que todavía no se ha aceptado la personación de la asociación a la que representa en el proceso, y ha recordado que tienen otra querella abierta por prevaricación contra Verónica Ruiz "por la ilegalidad del derribo", que presentaron días después de la retirada de la cruz.

El portavoz de Abogados Cristianos, Norberto Domínguez Gabriel Utiel

"Compromís tiene un marcado carácter anticristiano, y desde Abogados Cristianos no vamos a dejar ningún derribo sin respuesta jurídica", ha señalado el portavoz de esta asociación, que se ha mostrado "optimista" porque piensa que el derribo "está tan lleno de irregularidades que tarde o temprano la cruz volverá al parque Ribalta".

"El Ayuntamiento ha argumentado que era un lugar de exaltación franquista para retirar la cruz pero no lo ha podido demostrar porque es mentira, si hubo actos fueron muy pocos y el último en el año 2000", ha concluido.