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TESTIMONIOS SOBRE EL ICTUS | Víctor Manuel, de 53 años, y Amparo: "Es muy duro, tanto para el enfermo como para la familia"

Víctor Manuel Pascual se sintió mal el 6 de enero de hace tres años y tuvo que ser ingresado. Amparo Mateu es madre de David Álvarez, un joven que sufrió un derrame cerebral con 28 años. Ambos cuentan su testimonio a Mediterráneo.

Víctor Manuel Pascual y Amparo Mateu.

Víctor Manuel Pascual y Amparo Mateu. / Mediterráneo

Paloma Aguilar

Paloma Aguilar

Castellón

El ictus y el derrame cerebral llegan sin avisar. Quizá te da algunos avisos pero su afección trunca vidas.

Víctor Manuel Pascual, de 53 años, sufrió un ictus hace casi tres años. En la actualidad asiste al centro de la Fundación Ateneu, en sus instalaciones de Tetuán XIV, y se encuentra ya bien gracias apoyo de su familia y su esfuerzo personal. Junto a él se encuentra Amparo Mateu, madre de David Álvarez, que con 28 años sufrió un derrame cerebral y hoy, con 31 años, está mayormente recuperado.

Ambos hablan con el periódico Mediterráneo a quien muestran su testimonio se sufrimiento pero también de superación y ambos coinciden en señalar la dureza de esta enfermedad, tanto para el afectado como para la familia.

El 6 de enero de hace casi tres años, Víctor Manuel Pascual llamó a un amigo médico porque no se encontraba bien. "Me dolía la parte de la derecha del cuerpo y me dijo que fuera a Urgencias y que me miraran, me hicieron mil pruebas y me dijeron que no tenía nada", recuerda. "Esperando con mi mujer el alta médica, recuerdo que me levanté, caí la suelo, y hasta hoy", explica.

"En estos tres años mi vida ha sido muy dura. Al principio fue muy dura porque estuve en el hospital dos semanas y luego fui al Hospital de la Magdalena donde estuve tres o cuatro meses", destaca. "Al cabo del tiempo por fin nos fuimos a casa y me pegó un bajón enorme, estuve cuatro meses que no quería ver a ni a mi madre ni a mis hermanas, ha sido muy duro, me duchaba mi mujer con una esponja, no podía levantarme y pensaba que esto sería de por vida. Pero no, hay mucho que mejorar, he pasado de la silla de ruedas al trípode y ahora solo llevo algo para no hacerme esguinces", destaca Víctor Manuel Pascual.

Víctor Manuel Pascual.

Víctor Manuel Pascual. / Mediterráneo

"De todo se sale y la familia es el apoyo al cien por cien. Mi mujer se ha portado muy bien, ha sido un apoyo incondicional, pidió permiso en el trabajo y estuvo conmigo los tres meses, ella ha sido fundamental en mi recuperación porque es una enfermedad dura pero para la familias también es muy duro ver a una persona asi", ha explicado, este castellonense, quien ha confirma que entrar en el centro de Ateneu "ha sido fundamental y ha sido un cambio de vida radical, es mi segunda familia, aquí, el apoyo ha sido bestial, físico y psicológico".

Por su parte, Amparo Mateu es madre de David Álvarez, que tiene ahora 31 años y le dio un derrame cerebral con 28 años.

Su hijo tenía una malformación arteriovenosa cerebral, se le descubrió con 25 años, "fuimos a varios hospitales para que la malformación disminuyera, y lo hizo y parecía que evolucionaba". Sin embargo, el tercer año, estando durmiendo le dio un derrame cerebral", comenta.

Amparo Mateu.

Amparo Mateu. / Mediterráneo

"Es muy duro vivir esto y más cuando le pasa a un hijo y tan joven. Él tenía su empresa, se iba a vivir a Andorra, tenía sus planes hechos y esto te trunca la vida porque a él en cuanto le dio, quedó hemiplégico, sin caminar, sin mover la parte izquierda y pensábamos que iba a quedar así para siempre porque tuvo muchísimo daño cerebral", recuerda Amparo Mateu. Pero es un chaval joven que no ha bebido, ni fumado ni se ha drogado y ha sido muy deportista y "nos han dicho los médicos que eso ha contribuido mucho". "También nos decían que había un 80% de posibilidades de que volviera a sufrir un derrame y logramos que en La Fe de València lo operaran y salió con éxito", manifiesta Mateu. "Al poco tiempo comenzó a mover la mano y a rehabilitarse y gracias a Dios, David, más menos es autónomo. Ya conduce, vuelve a trabajar, eso sí, aún no se ha independizado porque tiene mucho miedo de que le vuelva a pasar y se siente un poco más vulnerable", concluye Amparo Mateu.

Víctor Manuel Pascual y Amparo Mateu son ejemplo de lucha y gracias a su constancia y esfuerzo han logrado salir adelante ambos y David.  

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