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El CEIP Jaume I de Castelló exige a la alcaldesa el patio prometido tras 15 años de espera

400 personas de la comunidad educativa se unen en una multitudinaria convivencia en L'Alcora para recordar el compromiso municipal fijado para 2026/2027

400 voces de Castelló se unen en el monte para exigir un patio escolar digno.

400 voces de Castelló se unen en el monte para exigir un patio escolar digno. / Mediterráneo

Néstor Marín

Néstor Marín

Castellón

La comunidad educativa del CEIP Jaume I de Castellón ha dado un ejemplo de cohesión este domingo, llevando a cabo su I Convivència a la Natura. Unas 400 personas entre familias, profesorado y alumnado se han desplazado hasta el hermoso paraje natural de la ermita de Sant Vicent en L’Alcora para compartir una jornada de unión y, de paso, lanzar una clara reivindicación: la urgente necesidad de un patio escolar más amplio.

El día ha comenzado con un mensaje contundente. La directora del centro, actuando como portavoz de toda la comunidad, ha aprovechado el inicio de la jornada para poner el foco en la eterna espera. La verdad es que el CEIP Jaume I lleva más de 15 años esperando que la prometida ampliación de sus instalaciones se convierta, por fin, en una realidad.

Una espera de 15 años por un espacio digno

Es fácil entender la frustración. Un centro con tantos alumnos necesita un espacio exterior que facilite el juego, el aprendizaje y la convivencia, y el actual se ha quedado pequeño. De hecho, la esperanza se renovó recientemente con el compromiso de la alcaldesa, Begoña Carrasco, quien, en una visita a la escuela, prometió que la ampliación se llevaría a cabo durante el curso 2026/2027. Esta promesa es, a día de hoy, el principal motor que mantiene vivo el proyecto.

Vora 400 persones es concentren al paratge de Sant Vicent per a la Convivència.

Vora 400 persones es concentren al paratge de Sant Vicent per a la Convivència. / Mediterráneo

Aun con la confianza puesta en que se está trabajando en el proyecto, las familias, maestras y alumnos no se quedan de brazos cruzados. Son conscientes de la importancia de mantener la visibilidad de su necesidad y tienen previstas posibles actividades o movilizaciones futuras que ayuden a recordar el compromiso adquirido y a acelerar los trámites necesarios. Se trata de una lucha constante por mejorar la calidad educativa y de vida en el centro.

Cohesión y valores, la fuerza del Jaume I

Más allá de la reivindicación, los asistentes han valorado la convivencia como un elemento fundamental para enriquecer y cohesionar la escuela. Un evento como este no solo sirve para divertirse, sino que subraya los valores que definen al centro: sostenibilidad, inclusión, convivencia y participación. Es, como ellos mismos señalan, una manera de demostrar que la escuela está viva y activa, tanto dentro como fuera de las aulas.

La jornada en L'Alcora ha sido, en definitiva, un día de campo, compañerismo y un firme recordatorio a las administraciones: la comunidad educativa del CEIP Jaume I está unida y seguirá trabajando para que sus alumnos puedan disfrutar, pronto, del patio que se merecen.

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