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ÚLTIMA HORA DE LA MAGDALENA

Hemeroteca de Mediterráneo

El estreno del «jeroglífico urbano» de María Agustina

Entre el 2 de diciembre de 1976 y el 23 de noviembre de 2004, el sentido del tráfico en la plaza de María Agustina es el inverso al convencional en el resto de glorietas: los vehículos circulan en el sentido de las agujas del reloj. En los primeros días, desde Mediterráneo se sugiere con ironía que el Ayuntamiento quiere «hacer pensar» a los castellonenses. La razón de la decisión está en el intenso tránsito de la calle Mayor

El estreno del «jeroglífico urbano» de María Agustina

El estreno del «jeroglífico urbano» de María Agustina / Mediterráneo

Ximo Górriz

Ximo Górriz

Castelló

El 8 de febrero de 1976, solo dos meses después de que la plaza de María Agustina empezara a ordenar la circulación del tráfico en el sentido contrario al del resto de glorietas, un artículo en la sección La ciudad cada día de Mediterráneo empezaba elogiando «la pretensión de elevar cada vez más el nivel cultural del vecindario», antes de pasar al reproche: «otra cosa muy distinta es obligar a pensar al vecindario, y sobre todo a los automovilistas, a fuerza de extraños crucigramas y jeroglíficos, malditos acertijos, en cuestiones de circulación». La pulla, obviamente, iba dirigida al Ayuntamiento por convertir la plaza en «el único lugar del mundo en el que el tráfico de vehículos está dirigido hacia la izquierda… con todos los respetos».

La columna ponía su mirada en la de los turistas y en concreto, en las inminentes fiestas de la Magdalena, «cuando la ciudad reciba a millares de forasteros»: los vecinos «nos vamos acostumbrando, aunque sea a fuerza de errores» pero los visitantes «están predestinados a acabar con su vehículo en el Camí dels Molins, Lledó o Rafalafena, a poco que se dejen guiar por la lógica e intenten los giros por la derecha». En definitiva, Paseante -tras cuyo seudónimo se esconde el director del periódico, Carlos Briones- concluía con ironía que el Ayuntamiento quería «hacer pensar» a los castellonenses: «la gimnasia mental siempre es conveniente».

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Noticia del 2 de diciembre de 1975 en 'Mediterráneo' / MED_EXTERNAS_CORREO

El martes 2 de diciembre de 1975, el periódico había publicado la noticia del cambio en la misma edición en que se daba cuenta de la matriculación del vehículo CS-3000-D. Habían pasado solo 12 días después de la muerte de Franco y el sentido del tráfico en la plaza de María Agustina empezaba a llevar la contraria a la regla convencional de circulación por glorietas. Curiosamente, en los meses anteriores la decisión no es mencionada en las actas del pleno municipal, que sí recogen no obstante las alusiones a los presupuestos destinados al acondicionamiento de las isletas de la plaza, importantes para la orientación del tránsito..

Cambio de sentido

«Desde hoy, vuelta al revés», anunciaba el periódico local en aquella jornada. La entrada en vigor de la nueva disposición de ordenación del tráfico en la plaza llevaba a que los que circulasen por la calle Mayor pudieran «dirigirse hacia Conde Pestagua, pasando por delante de la Casa Sindical» y, según el plan de direcciones, rodear la plaza por la izquierda para dirigirse de la forma más ágil posible hacia el norte de la ciudad, hacia la salida de la carretera nacional 340 hacia Barcelona. «Y también a la izquierda habrán de dirigirse los vehículos que accedan a la plaza desde Capuchinos y Alcalde Tárrega. Solo se contemplaba una excepción: quienes llegasen desde la calle Mayor podrían girar a la derecha para dirigirse a «la avenida del Gobernador» o «por la calle nueva que pasa por uno de los laterales del edificio del Gobierno Civil» (se refiere a la calle Madrid, así denominada por acuerdo municipal del 21 de marzo de ese mismo año 75, en correspondencia por haber rotulado otra el consistorio madrileño con el nombre de la capital de la Plana).

El creciente tráfico pesaba en la decisión municipal, y de qué manera. El incesante crecimiento del parque móvil dejaba ya a mediados de los años 70 graves problemas para aparcar en la capital, generando en muchos casos largas colas. A mediados de mayo de 1976, se informaría de que en 40 días se habían matriculado 1.000 nuevos vehículos en la provincia. Y si el 31 de marzo se inscribiría oficialmente el CS-6000-D, el 10 de mayo se alcanzaba la matrícula CS-7027-D. El alto promedio diario de venta de vehículos era un síntoma inequívoco del dinamismo de este segmento del consumo de los castellonenses y se percibía de forma clara en la circulación. Castellón se había convertido en las dos décadas precedentes en una ciudad que había mudado su piel, entre otros aspectos por el espectacular y desordenado crecimiento urbano que comenzaba a pasar factura en forma de populosos grupos de viviendas desperdigados en sus alrededores, cuyos vecinos precisaban de servicios y en muchos casos, tenían que esperar años hasta obtener satisfacción a sus demandas. En abril de 1975, Mediterráneo cifraba en 83 los grupos de viviendas de la periferia, fruto de «la corriente emigratoria que ha registrado Castellón capital en los últimos años» lo que generaba «preocupaciones innumerables» a la corporación municipal. Un reportaje firmado por Gonzalo Puerto subrayaba que estos nuevos grupos proliferaban «en las inmediaciones de las carreteras que parten de la capital en todas las direcciones».

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Artículo publicado el 8 de febrero de 1976 bajo el seudónimo 'Paseante'. / MED_EXTERNAS_CORREO

Todo ello conformaba un panorama urbano en el que la plaza María Agustina tenía un papel clave en la ordenación del tráfico. El caso es que desde diciembre de 1975 y durante casi tres décadas, hasta el día de noviembre de 2004 en que el Ayuntamiento revertirá la decisión, la plaza presentaría una peculiaridad que causaría sorpresas y más de un malentendido a quienes la desconocían, pese a la señalización vial y semafórica. Numerosos accidentes durante la vigencia de la medida -afortunadamente, la gran mayoría sin consecuencias graves- darían testimonio de un rasgo que aportaría una personalidad especial a la plaza, hasta el punto de que cuando la glorieta volviera al sentido convencional del tráfico, un movimiento de protesta simbólico defendería la antigua peculiaridad al grito de Maria Agustina no rode aixina, lema que se llevaba a pancartas y camisetas dirigidas al público local.

La peatonalización de Mayor

Como le recordará a Aitor Tezanos -ya en 2024- Javier Moliner, concejal de Tráfico en 2003, la medida adoptada en 1976 «nace para dar una mejor salida a Conde Pestagua desde la calle Mayor, que en aquel entonces soportaba un gran volumen de tráfico». El expresidente de la Diputación evocaba asimismo la raíz de la reversión de la medida: la peatonalización de la calle Mayor, que una vez completada reduciría entre un 75 y un 80% el paso de vehículos por el céntrico vial. La reordenación convertirá otras vías como la calle Gobernador o la Ronda Magdalena en ejes aún más relevantes para el tráfico rodado, perdiendo sentido la vieja peculiaridad de María Agustina.

«El único lugar del mundo en el que el tráfico de vehículos está dirigido hacia la izquierda… con todos los respetos», ironizaba 'Paseante' el 8 de febrero de 1976.

El día elegido para el cambio sería el martes 23 de noviembre de 2004 y la hora, las 10.30 h de la mañana, eludiendo los momentos de mayor intensidad circulatoria. No obstante, la recuperación del sentido tradicional del tráfico, con la intervención de la Policía Local en las primeras semanas, no generó demasiados problemas, excepción hecha de los inevitables despistes fruto de la costumbre adquirida durante décadas por las y los conductores castellonenses.

La plaza de la esclava angoleña

Además de su rol en el tráfico, María Agustina conserva a lo largo del tiempo una evidente relevancia en la vida ciudadana, como lugar habitual de todo tipo de concentraciones y punto de salida de grandes e históricas manifestaciones. Rotulada con el nombre de la esclava angoleña -liberta- de la condesa de Noroña cuya casa palacio -luego de los condes de Pestagua- se alzaba donde desde 1948 empezó a construirse la Casa Sindical Provincial, la plaza vio levantarse en 1951 el edificio del Gobierno Civil. En los años siguientes, la aparición de la nueva capilla de la Sangre, modificará definitivamente el aspecto del espacio antiguamento conocida como el Toll y atravesada en su subsuelo por la acequia Mayor. Hasta 1993, además, acogerá las mascletaes de las fiestas de la Magdalena.

Obviamente, la plaza es todavía hoy un punto clave en la fluidez del tráfico, pero ahora toda su peculiaridad radica en su papel como nodo que conecta nada menos que nueve calles. La vieja orientación de la circulación forma parte de la memoria de varias generaciones de castellonenses. Unos recuerdan ese tiempo con nostalgia, otros con indiferencia. Y esa es, siempre, otra historia.


El miércoles 3 de febrero de 1926, la revista La Escuela recogía una invitación a «los maestros de la capital» para que asistieran «con los niños y niñas de las Escuelas» al cine Doré (plaza de la Paz), a la proyección de la cinta El desembarco de Alhucemas, dedicada a una acción de la Guerra del Rif en septiembre de 1925, clave para el fin de la contienda en el Protectorado español.

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Noticia de la revista 'La Escuela', 3 de febrero de 1926 / Hemeroteca Mediterráneo


«La aparición constante de animales dañinos», entre ellos «algunos jabalíes» en el término de Vallibona llamaba la atención de las autoridades en enero de 1951. El jueves 1 de febrero, Mediterráneo informó sobre «una batida por los alrededores del pueblo» que había durado varios días y se había saldado con las muertes de 57 jabalíes, 11 zorras, un búho y varios halcones.

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Noticia publicada el jueves 1 de febrero de 1951. / Mediterráneo


Una conferencia de Vicent Pitarch i Almela, catedrático de Lengua y Literatura en el instituto de Onda, era anunciada el jueves 5 de febrero de 1976 por Mediterráneo. Organizada por el Ateneo de Castellón, la charla en la Casa de la Cultura llevaría por título Consciència idiomàtica dels valencians y se enmarcaría en un ciclo con el nombre Centenario de Jaime I.

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Noticia del jueves 5 de febrero de 1976. / Mediterráneo


El martes 6 de febrero de 2001, el diario iniciaba la publicación de un serial de reportajes firmados desde Rumanía, en el que se indagaba en las razones de la llegada de decenas de miles de ciudadanos rumanos a Castellón en busca de un futuro mejor, con especial protagonismo de dos ciudades de origen, en ambos casos capitales de provincia: Buzau y Targoviste.

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El martes 6 de febrero de 2001, 'Mediterráneo' iniciaba un serial de reportajes desde Rumanía. / Mediterráneo

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