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De panaderías a pisos: así crece la vivienda en Castelló

La mitad de las nuevas viviendas en la capital de la Plana surgen de antiguos bajos comerciales

El antiguo local de una panaderia en la calle Amalio Gimeno se está convirtiendo en vivienda.

El antiguo local de una panaderia en la calle Amalio Gimeno se está convirtiendo en vivienda. / Manolo Nebot

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La reconversión de viviendas en antiguos bajos comerciales es un fenómeno al que no se le vislumbra fin en la ciudad de Castelló, al menos en un horizonte cercano. En la actualidad, en la calle Amalio Gimeno, en la esquina con Maestro Felip, una antigua panadería se está convirtiendo en un nuevo piso.

Esto se suma a otros casos como el de la calle Lucena, donde una empresa compró el bajo comercial, entre los números 12 y 16, para construir ocho pisos, una situación que despertó el malestar entre los residentes por la falta de información por parte de los promotores.

Pero los ejemplos se acumulan. Así, se han transformado consultas de fisioterapia en entresuelo en pisos con tres estancias para alquiler por habitaciones; el bajo de una colla a una vivienda con dos dormitorios; o un entresuelo a ocho viviendas tipo loft con trasteros para arrendar. Solo son algunos casos dentro de una tendencia que ahora mismo se impone.

"No es un fenómeno aislado"

Como señala la presidenta del Colegio Territorial de Arquitectos de Castellón (CTAC), Susana Babiloni, “no es un fenómeno aislado. Más del 50% de las viviendas nuevas dadas de alta en Castelló no son nuevas construcciones, sino inmuebles que han cambiado de uso.

El caso de la calle Amalio Gimeno no es el único en Castelló.

El caso de la calle Amalio Gimeno no es el único en Castelló. / Manolo Nebot

Es un fenómeno que está en alza que solo se acabará cuando ya no haya más bajos comerciales disponibles”. En la capital de la Plana, desde el inicio de 2025 hasta octubre se produjeron 123 cambios de uso, una realidad que se mantiene en este 2026, según apunta Babiloni.

La presidenta del CTAC explica que esta situación se debe “a que Castelló es una zona saturada en el tema de vivienda. Existe una alta demanda ante una oferta que no puede cubrirla, lo que muestra el grave problema que supone a nivel social”. A esto se une que “ahora mismo es más rentable vender este espacio como una vivienda que utilizarlo con fines comerciales, por lo que muchos apuestan por esta fórmula”.

Requisitos mínimos

Además, Babiloni recuerda que “no vale cualquier bajo para ser convertido en una casa. Todos estos que ahora se transforman en pisos cuentan con los requisitos mínimos para que sean habitables. Aparte, tienen proyectos elaborados por arquitectos para que cumplan los requisitos de seguridad y salubridad”.

Las viviendas que se generan en estos antiguos locales comerciales son, en su mayoría, “estudios. Existen casos de pisos turísticos, pero la mayoría son pisos de una o dos habitaciones”. La distribución de los espacios permite contar con salón comedor y cocina, a veces juntos o separados, así como baño y el dormitorio que, a veces, pueden ser dos.

“Aquí surge la pregunta de si esto es a lo que aspiramos. Con estos parches, no solucionamos el problema de la vivienda. Necesitamos más espacio para viviendas nuevas y de calidad, sobre todo en la ciudad de Castelló”, resalta la presidenta del CTAC. Ante esta realidad, desde el Colegio de Arquitectos de Castellón demandan “estrategias que ayuden a fomentar y a acceder a viviendas nuevas y de calidad”.

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