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El Periódico Mediterráneo

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CD CASTELLÓN

La crónica | El Castellón vence al Barcelona B con un Pablo Hernández superior

Los goles de Koné y el repertorio ofensivo de 'El Mago' firman una merecida victoria de los albinegros (2-0)

Koné y Pablo, protagonistas de la victoria ante el Barcelona B. Gabriel Utiel

Una exhibición de Pablo Hernández elevó al CD Castellón sobre el filial del Barcelona. Koné aprovechó dos de los innumerables caramelos que repartió El Mago en el Estadio Castalia, uno en cada tiempo, para firmar un 2-0 que frena a los visitantes y alivia con justicia a los albinegros. Una victoria que te hemos contado así (pincha en en link).

De entrada, el Castellón tenía claro cómo dañar al filial del Barcelona. Adelantó la presión hasta el área contraria, en los saques de puerta, y castigó los espacios concedidos, ya en bloque medio y con un Dani Torres excelso, en cuanto conseguía robar el balón y la jugada medraba.

En ataque, el entrenador Sergi Escobar le entrega las llaves del coche a Pablo Hernández, sin rubor. Las del coche, las de casa y las de la caja fuerte. Le entrega si hace falta hasta los mandos del avión. No parece mala idea, que conste, porque Pablo es simplemente el mejor. No es necesario ser muy listo para percatarse. 

"Con todo el respeto a la plantilla, tenemos un jugador diferencial, que es Pablo Hernández: cuando él toca el balón, pasa algo diferente, algo que tenemos que aprovechar"

SERGI ESCOBAR - Entrenador del CD Castellón

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La danza

A Pablo le das lo que te llega por Aliexpress y lo convierte en lo que habías visto antes al pedirlo en la foto. El Mago danza por el césped con una doble misión: hacerse omnipresente para sus compañeros e invisible para el rival. Se mueve entre líneas con aire de funambulista, medio ausente en riesgo controlado, hasta que su cerebro ve algo que los demás no ven. Entonces, cuando desde atrás se acierta en ese primer pase o le cae una segunda jugada, Pablo se conecta de inmediato, pasa de cero a cien, y se vienen cosas. El rayo Hernández en Castalia.

Esta tarde, por ejemplo, en los primeros 20 minutos y siempre desde la zona de enganche, exhibió repertorio. Los pases: primero hacia la derecha, para lanzar a Kandoussi en el origen del mano a mano escorado de César, la primera ocasión; después en largo, de derecha a izquierda para propulsar un centrochut de Koné; o más tarde con una dejada sutil a Salva Ruiz, percutor desde el lateral. También los disparos de El Mago: potente, lejano y alto el primero, fuera; meloso de zurda y cruzado el segundo, después de un pase interior de Koné, que rodó burlón hasta el poste y no fue gol por muy poco.

En el primer tiempo, Pablo imantó el peligro y volcó el partido a campo ajeno antes del ecuador. Hubo unos minutos de trance, una superioridad absurda sobre el verde, donde se le caían de los bolsillos los pases de gol. Volvió a encontrar a Koné, que disparó alto en buena posición; y con él fue también la vencida a la tercera, el premio merecido del gol.

El 1-0 llegó en el minuto 37, tras el enésimo robo de un aplicado Castellón. Pablo Hernández, burló a un defensa dejando correr la pelota, avanzó por el perfil diestro, a la sombra de Tribuna, y la jugada le ofreció un ojo de aguja, apenas un par de palmos entre el portero y el defensa, justo por donde tensó el centro raso para que Koné empujara a la red el balón.

Un imposible para la mayoría; un trámite para Pablo.

Kialy Abdoul koné, autor de los dos goles del Castellón. GABRIEL UTIEL

El Barcelona B, por detrás

En desventaja, el Barça B reaccionó. El tramo final del primer tiempo fue suyo, con tres fogonazos de casi gol. Los dos primeros de Jutglà y el tercero de Rodado, con disparos afilados pero desviados. Fuegos de artificio. Acabó el primer tiempo y Álvaro, el portero del Castellón, no había tocado el balón con las manos.

Del descanso a veces uno vuelve como del verano, algo despistado, y las cosas no están donde las había dejado. El Castellón minimizó ese riesgo compitiendo igual de aplicado. Primero un tiro alto de Pablo, después otro pase de la muerte de Pablo --no llegó Kandoussi por poco-, y luego una falta que se agenció también Pablo. Siempre Pablo: la botó él mismo --no se podía saber esto-, y Koné cazó la pelota tras la porfía de Sibille para abrochar el 2-0. Minuto 55: Castalia bailando en su esplendor al ritmo de Pablo.

Los cambios

Con doble ventaja, y ante el refresco de piernas del rival, Escobar sentó a un delantero (César) y añadió un centrocampista (Borja). Si el cansancio es un estado mental, el equipo pareció de repente más cansado, y el Barcelona B, más cerca del gol. Pudo comprar algunos billetes para subirse al tren del partido, pero ni Rodado ni Ez Abde ni Jandro -este último en una falta en la frontal al filo del descuento-, acertaron de cara al gol. En Castalia solo había una fiesta y era la del Castellón de Pablo.

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