Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Primera RFEF

Mario Barco se gana el perdón a base de goles con el Castellón

El punta navarro, que se perdió cuatro partidos por una roja, decisivo en las últimas victorias

Barco celebra un gol junto a sus compañeros. Erik Pradas

No fue el golpeo más académico, quizá, pero sí el más eficaz. El cronómetro rozaba el minuto 90 y al Castellón se le escurría un partido doloroso hasta que la viveza de Bilal Kandoussi conectó con la insistencia de Mario Barco en el área rival. En posición franca, el delantero navarro aseguró el remate con la zurda, por bajo, y la pelota se coló entre las piernas del portero del Betis Deportivo para firmar un 2-1 que sirve de perdón definitivo. Después de un accidentado comienzo de temporada, que incluyó el castigo de cuatro partidos tras una roja, el ariete navarro ha sido decisivo en las dos últimas victorias del Castellón en Castalia.

Mario Barco ha anotado los goles que más importan, los que separan la decepción de la fiesta. Así fue el pasado sábado contra el filial del Betis, de manera diáfana; y así fue contra el Atlético Baleares, en la anterior cita en Castalia. También con una definición centrada y por bajo, poco vistosa, pero letal, que es lo que cuenta. Contra el Baleares, Barco marcó un 2-0 fugaz que resultó clave tras el 2-1 visitante y el asedio de los minutos finales.

El experimentado delantero, que el mes que viene cumplirá 29 años, fue la gran apuesta albinegra para la delantera el pasado verano, en una parcela marcada por la continuidad. Con Cubillas, César Díaz y Juanto Ortuño en el plantel, Barco era la cara nueva. Llegó a Castalia después de cuatro temporadas consecutivas en Segunda División, repartidas en Lugo, Cádiz y Mirandés, con protagonismo limitado y escaso rédito goleador (8 goles en 4 cursos). Barco ha desarrollado su carrera, principalmente, en el fútbol del norte. Ahí debutó en Segunda B con 20 años, en la UD Logronés, antes de afianzarse en la extinta categoría de bronce en el filial del Athletic, el Barakaldo, el Somozas y el Pontevedra, donde su tope goleador de 12 tantos le valió para dar el salto.

De titular a sancionado

En el Castellón tuvo de entrada la confianza de Sergi Escobar. Fue titular en los tres primeros partidos de la Liga, pero en el tercero fue expulsado al agredir a un rival. El contundente castigo de competición --cuatro partidos fuera por sanción-, fue un duro golpe para el jugador. Así lo explicó a su vuelta, contra el Nàstic de Tarragona. Desde entonces, y a base de goles decisivos en los últimos partidos, acumula méritos para el perdón.

El gol está siendo un asunto repartido en el Castellón de Escobar. Los dos de Barco le sitúan solo por detrás de Cubillas y Salva Ruiz, que suman tres cada uno. Además de Mario Barco, también lleva dos goles Kone. Una ofensiva coral a la que se ha sumado a tiempo el navarro, de vuelta, y que se traduce en resultados y versatilidad. 

Compartir el artículo

stats