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El Periódico Mediterráneo

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CD CASTELLÓN

La crónica | Al Castellón le basta con un 1-0 para derrotar al colista

Junto Ortuño permite sacar adelante un ‘partido trampa’ con rotaciones a mansalva y penalti fallado por Pablo Hernández en el 92’

El Castellón celebra el gol de Juanto Ortuño junto a su afición.

Uno a cero, y ya está. El Castellón derrotó al colista por la mínima. No jugó bien, pero coleccionó ocasiones para un triunfo más holgado (Pablo Hernández falló un penalti en el 92’). Partido sin demasiada historia, más allá que confirmar la escalada hacia la cuarta plaza en el primero de los cuatro partidos seguidos (tres de Primera RFEF) en Castalia.

Escobar entendió que si había un partido para hacer rotaciones, Copa del Rey aparte, era este. Frente a frente, el mejor equipo del grupo en las últimas 10 jornadas (20 puntos, con dos partidos menos) y el peor (Costa Brava, un punto, también con dos encuentros pendientes). Lo que tal vez, fuera de él y de su cuerpo técnico, era que serían tan profundas, que solo mantuvo a la pareja de centrales (Kevin Sibille - Yac Diori) y el pivote más defensivo (Dani Torres).

Ocho jugadores nuevos para este partido trampa, nueva definición para ese partido que ni cotiza en las casas de apuestas porque la victoria está asegurada. Un partido de esos que si no marcas relativamente pronto, se enquistan y acaban convirtiéndose en un dolor de muelas. El Castellón no lo hizo a los 9 segundos, como en Valdebebas, en un inicio frío, con ese fuerte viento mesetario y contra el que tuvo que luchar en el primer tiempo. Además, nada más comenzar, la lesión de Andreu Guiu (no tardó en salir Jordi Xumetra, el jugador más conocido del Costa Brava, extrañamente suplente) devolvió el partido a la nevera, si bien Borja Martínez, desde la media distancia, calentó a Marcos Pérez.

Incomodado y falto de continuidad, solo algún chispazo de Kialu Abdoul Koné sacudia, además, del frío, el tedio. El Costa Brava incluso reclamó como penalti una caída de Boris Garrós. Juanto Ortuño continúa negado cara al gol. El costamarfileño le puso un balón que ni pintado, y el yeclano cabeceó al palo (min. 26). En el 31, otro remate, de Dani Torres, exigió a Marcos Pérez. Pese a no ser, ni mucho menos, un asedio, ya era la tercera oportunidad clara, clara. Y luego, dos de Koné, arriba y a las manos del portero almogàver.

Fluidez no en el juego, pero sí en las llegadas. Un error –debe ser el primero en toda la temporada—de Sibille heló Castalia, porque Xumetra tenía todo el espacio del mundo para encarar a Iván Martínez, pero desaprovechó el regalo al dejarse la pelota atrás. Con todo, el Costa Brava, con el guardameta amonestado ya por perder tiempo, llegaba al descanso con el resultado al que aspiraba, 0-0, a pesar de que el primer tiempo se alargó hasta el 50.

Descanso sin goles

El Castellón pedía cambios, por el anodino retorno al juego. Es más, el Costa Brava se envalentonó y adelantó líneas, dificultando aún más los avances locales. Ni siquiera aparecía Koné, el único capaz de cambiar de registro. Mario Barco, Pablo Hernández y Bilal Kandoussi estaban ya listos para salir, cuando, en una acción extraña, David Cubillas se vio solo ante Marcos Pérez, pero remató al poste y, por fin, Juanto Ortuño lo tuvo todo a favor para romper una sequía que duraba desde el Castellón-Mallorca del 17 de abril (min. 56). El gol no le salvó para irse a la ducha, al igual que a David Cubillas y Borja Martínez.

Aunque Marcos Pérez le sacó a Koné el 2-0, ni los cambios acabaron por levantar al equipo. Iván Martínez, en el primer remate de los azulgrana, mantuvo el 1-0. Sin agobios, pero tampoco desahogado, el Castellón conservaba el 1-0 derrotar al colista, ascender a la cuarta posición consolidando su racha: 24 de los últimos 30 puntos. Menos mal que el penalti errado por Pablo Hernández en el descuento fue intrascendente.

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