Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una nueva era en el año 101 del CD Castellón

Voulgaris llega con la idea de hacer una gran inversión para ascender a Primera en 5 años

Presentación de Bob Voulgaris como nuevo propietario del CD Castellón. Frank Palace

La entrada de Haralobos BobVoulgaris al CD Castellón como máximo accionista, presidente y CEO ha sido un catalizador para volver a precipitar una reacción viral del estado de ánimo de la sufrida afición albinegra. La dilación del proceso de venta del club sembró una preocupación generalizada dentro de una masa social que veía como pasaban los días, se acercaba el inicio de la temporada y la actividad en la entidad era nula. Vicente Montesinos, el hombre que lideró el grupo de Capital Albinegro y consiguió liberar del secuestro de David Cruz y una desaparición anunciada al Castellón, volvió a encontrar una solución para un futuro que se intuía negro. Y justo cuando el Glorioso soplaba la tarta con las 100 velas de su Centenario se anunciaba la llegada de un nuevo propietario. Un canadiense, con experiencia en la gestión del Big Data en las apuestas y como ejecutivo de un club de la NBA como los Dallas Mavericks, llegaba a Castalia como «custodio» del Santo Grial Albinegro. Y, sobre todo, con la intención de invertir para que en un tiempo prudencia de cuatro o cinco años, el Castellón pueda aspirar a regresar a la Primera División. Bob Voulgaris llega con la intención de poner su esfuerzo y parte de su fortuna para relanzar el club. Montesinos tuvo que sondear a inversores de varias nacionalidades al no hallar respuesta ni apoyos en su tierra a sus peticiones de ayuda. 

Y en el año 101 de la historia del club se inaugura una nueva época para el CD Castellón.

Voulgaris, que tiene fijada su residencia en Europa en Mónaco, prometió que tendrá contacto en el día a día con su equipo de trabajo que se instalará en Castelló y, además, aseguró que será un habitual en los partidos del equipo.

Consultora

El empresario canadiense ha puesto en manos de la consultora inglesa Pitch32 la gestión económica, comercial y deportiva del CD Castellón. Bob Voulgaris ya ha hecho conocer a los empleados del club lo que denomina organigrama transitorio de la sociedad. En la cabeza del mismo figura el presidente, CEOy propietario de más del 93% del capital social del CD Castellón, Bob Voulgaris. Por debajo, sus tres hombres de confianza de Pitch32: Robin Taylor (área comercial), David Reddin (área deportiva) y Richard Bentley (área económica). Por debajo, en ese organigrama de transición se sitúa el nombre de Carlos Montesinos, como adjunto a la dirección general, siguiendo en el estrato inferior las figuras de Pepe Mascarell, Ramón Villaverde y Fernando Gómez Colomer, junto a Javier Heredia, responsable de la Fundació Albinegra. Jordi Bruixola deja el club para marcharse al Burgos.

Voulgaris ha estado analizando, a través de su equipo, la Due Diligence del CD Castellón SAD, la escuela de fútbol, personal que trabaja en el club, instalaciones a disposición del club y todo lo concerniente a su entorno.

El nuevo presidente se ha marcado un plan de actuación a medio y largo plazo, consciente de que habrá que «invertir mucho tiempo y dinero para ascender a Primera División», pero también de que la situación económica de la entidad no era tan grave como el de otras opciones que se examinaron, incluso, en categorías superiores. 

A partir del día 25

El equipo de trabajo de Voulgaris establecerá su residencia en Castelló y empezará a trabajar en el nuevo proyecto a partir de este lunes 25 de julio. Los primeros pasos irán en tres líneas de actuación. El nuevo accionista pretende liquidar la deuda del club con Seguridad Social y Hacienda, y acreedores, además de cerrar la deuda concursal, que ahora está pautada a razón de unos 80.000 euros anuales. Con ello, el Castellón quedaría totalmente saneado económicamente y cero de pasivo.

Además, la inyección económica que necesitará el club para afrontar la presente temporada con garantías de estar entre los puestos de ascenso.

El segundo plan de actuación será la confección de la actual plantilla. Voulgaris ha dado permiso para efectuar dos fichajes más. Calavera y Dani Romera, los elegidos. Las cuatro o cinco piezas más que restan para cerrar laplantilla serán miradas con lupa por el hombre fuerte del área, David Reddin. En esos fichajes radicará el éxito o no de una plantilla que ya cuenta con una buena base, pero que necesita elementos diferenciales. El uso del Big Data será una de las herramientas clave de este nuevo grupo de trabajo. Un estilo diferente.

Y la tercera línea de actuación, urgente para Bob Voulgaris, será la construcción de dos campos de entrenamiento, primera piedra para la edificación de una nueva Ciudad Deportiva. La búsqueda de unos terrenos adecuados debe empezar a realizarse en estos primeros días de gestión de la nueva propiedad. El proyecto 101 de Bob Voulgaris ya ha empezado a rodar. Resta mucho trabajo por hacer, pero en el CD Castellón ha vuelto a amanecer con un sol radiante. El futuro es albinegro. H

Compartir el artículo

stats