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El Periódico Mediterráneo

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Opinión | Welcome to Castelló, Bob

Haralabos Bob Voulgaris, en la rueda de prensa del miércoles, cuando asumió el control del Castellón. Frank Palace

El tiempo vuela. Entre mi album de recuerdos emocionales aparece la imagen de un niño de apenas seis años que entraba a Castalia cogido de la mano de Vicente Martínez ‘el Salao’ por la puerta de atrás. Él era el utillero del Castellón. El olor de linimento, el cachete de un jugador que no recuerdo su nombre, escuchar sus conversaciones y el sonido del pam, pam orellut desde la megafonía del viejo Castalia son imágenes imborrables.

El Castellón representa un sentimiento. Y el destino quiso, algo que nunca hubiera imaginado, que escucharía con emoción el pegadizo himno del Centenario, algo así como una versión moderna del pam, pam orellut en el Auditorio de Castelló. Nunca debemos perder las tradiciones, que siempre deben estar enraizadas con un paso adelante al futuro. Lo escuché atentamente, con la piel de gallina, y pensé que era una buena forma de abrir una nueva etapa de optimismo e ilusión.

Estuve charlando con Bob Voulgaris durante un cuarto de hora a solas en la zona de palco de Castalia con mi inglés de andar por casa. Me dejó buenas sensaciones. Lo que más me gustó es que no me vendió humo. «Costará tiempo y habrá que invertir mucho, pero este club puede estar en Primera en cinco o seis años». Y me habló de construir instalaciones, nuevas oficinas... Invertir en el Castellón. Tendremos que tener paciencia porque su mentalidad es distinta a la nuestra, pero llega con ilusión. Gracias, Montesinos. Agradecidos a tu labor. Y welcome to Castelló, Bob. PPO. 

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