CD Castellón

Manu Sánchez: «El Castellón me ha cambiado la vida»

El lateral, ya jugador del Górnik Zabrze, reflexiona en Mediterráneo sobre su paso por Castalia, la exigencia mental del fútbol profesional, los métodos de Schreuder y el futuro del club con el proyecto de Voulgaris

Manu Sánchez celebra el gol anotado al Real Murcia, en el partido clave por el ascenso.

Manu Sánchez celebra el gol anotado al Real Murcia, en el partido clave por el ascenso. / CD Castellón

Enrique Ballester

Enrique Ballester

Pocos futbolistas del CD Castellón han dejado una huella tan profunda en tan poco tiempo. Dos temporadas, un saco de goles y un ascenso han servido para que Manu Sánchez García (Osuna, Sevilla, 1996) se gane el respeto de Castalia. Compromiso, rendimiento y competitividad. El lateral atiende a Mediterráneo desde Austria, donde realiza un stage de pretemporada con el Górnik Zabrze, club de la Primera polaca. Manu reflexiona sobre su paso por el Castellón, la exigencia mental que debe gestionar un futbolista, el método de Dick Schreuder y el futuro con Haralabos Voulgaris. También explica los motivos de su traspaso y se despide de la afición.

El paso por el Castellón

«Ha sido revitalizante. Sin darme cuenta sucedió todo de una manera muy natural y cuando menos lo esperaba. Ese es el sentimiento que tengo. Hay un término que engloba esta idea: serendipia. Todo llega cuando menos lo esperas y menos lo buscas, y justo esa ha sido mi experiencia en el Castellón. Llegué con muchas dudas y para un último baile. Así lo hablé con mis familiares y con mi pareja Alba. Me iba a dar una última oportunidad porque estaba quemado, no disfrutaba ya con el fútbol. En mi carrera siempre he ido remando, luchando... Ya empezaba a pensar que la vida es más que el fútbol y que podía tener otras oportunidades para disfrutar más que dedicándome a esto. Pero llegué y, sin expectativas, todo empezó a funcionar».

Las dos temporadas

«No he tenido lesiones y eso me ha permitido estar a mi máximo nivel físico, que es algo que mi fútbol necesita. He podido dar todo todos los días y mostrarme como soy. En la primera temporada, el proceso de hacerme con los compañeros, el club, la afición... fue bien, quizá porque fui a Castellón a buscarme, no a buscar nada más. Se fue dando todo, empecé bien, cogí ese hilo y ya no lo solté. Sentí el respeto de todos y seguí echando gasolina al fuego sin parar».

«Además se dio la circunstancia de los goles. No es normal que un lateral derecho marque ocho goles por temporada. Todo lo que llevaba años sin sentir lo empecé a sentir. Me sentí importante. De alguna manera he entendido que hay cosas malas en el fútbol, pero también buenas, y por fin me llegaron las buenas. La segunda temporada podría parecer más fácil, entre comillas, porque todo el mundo sabía quién era. Esta vez afronté el año desde la confianza y el estar seguro, y creo honestamente que hice otra gran temporada, también goleadora, y adaptándome a una posición distinta, más adelantada. Empecé a sentir que era capaz. Eso me ha dado el Castellón. Volver a sentirme capaz de todo y no solo sentirlo, demostrarlo. He salido del Castellón de una manera totalmente distinta a la que entré. En mi vida ha sido un punto de inflexión».

Manu Sánchez celebra un gol en Castalia.

Manu Sánchez celebra un gol en Castalia. / KMY ROS

El impacto de Dick Schreuder

«Supuso un cambio total. Para mí, fue un reto. Llegué preparado a nivel físico, de confianza y entendimiento. He sufrido menos de lo que podría haber sufrido de no haber llegado así de calmado y equilibrado. Y eso que ha sido un año complicado para mí, por algo que no sabrá nadie. El futbolista se ve el fin de semana, pero poca gente ve a la persona y sabe lo que pasa por su cabeza. Tuve un momento crítico, a principio de temporada, después de la renovación. Contra el Atlético de Madrid B no fui convocado, estuve tres días sin poder levantarme de la cama. No fui a entrenar, estaba fuera de mí, sin energía, con síntomas de depresión. Es curioso porque todo me estaba yendo muy bien, y quizá era una situación tan nueva para mí que me peleaba con ella constantemente. Perdí fuerza, sentía mucho las ausencias. Fue un problema. En este caso, Dick fue mi principal ayuda. Lo hablé personalmente, me dio el tiempo necesario para volver a sentirme bien y me dio la oportunidad en el siguiente partido como si no hubiera pasado nada. El factor humano de Dick me permitió salir de esa situación y tener la regularidad que tuve después durante toda la temporada».

Un momento «muy jodido»

«También me apoyé muchísimo en mis compañeros, los más cercanos, los que sabían lo que estaba pasando. Me entendieron y sin darle más importancia de la que tiene me dieron mi sitio. Me dieron la vida en un momento muy jodido, de una manera muy sutil. Me enseñaron a disfrutar el día a día, algo que llevaba años sin hacer. Me enseñaron que tenemos muchos motivos para hacerlo y a veces, desde el privilegio, se nos olvida muy fácil y rápido. Ha sido una suerte tenerlos a mi lado, porque si no me hubiese costado bastante más aguantar». 

«De hecho, en ese momento bajo que tuve, a mi familia y a mis amigos les dije que iba a ser mi última temporada como futbolista porque lo estaba pasando muy mal y esto no podía ser un sufrimiento. La paradoja es que acababa de renovar y era el mejor momento deportivo de mi vida. Pero insisto: nadie sabe qué pasa en la mente de un jugador. En ese periodo tenía un conflicto interno demasiado intenso. Mis compañeros me hicieron valorar lo bueno de mi situación, de estar en un vestuario, de pelear unidos por un objetivo común... y con la ayuda de todos me recuperé».

Manu Sánchez, con su perro, en el anuncio de la renovación.

Manu Sánchez, con su perro, en el anuncio de la renovación. / CD Castellón

La gestión de Dick

«Dick va a sacar el máximo potencial de la plantilla que le den. Lo hizo el año pasado. Exprimió hasta la última gota. No hubo un jugador que no fuera importante en un momento de la temporada, y muy pocos entrenadores saben hacer eso. Por eso le va tan bien, no es casualidad, y además priorizando lo humano a lo deportivo. Es una persona congruente, un tipo de verdad».

«Su capacidad es muy evidente, solo hay que ver los resultados. Subiendo tan rápido y de la manera que lo hizo. Ha sabido convencer a todos para jugar de una manera que no conocíamos, para alcanzar el máximo potencial como equipo. Le tengo mucho cariño a nivel personal, pero sobre todo mucho respeto a nivel profesional. Desde lo profesional hemos llegado a lo personal. Creo que es la mejor manera de establecer una relación en el deporte. Siempre ha respetado a todos aquellos que daban lo que se le pide a un jugador del Castellón».

«Esta temporada, aun sintiéndome importante y jugando mucho, a veces no he sido titular y jamás ha sido un problema. He confiado en que era lo mejor para el equipo. El míster ha hecho su trabajo y el trato ha sido el mismo cuando jugaba o no. Eso ocurre cuando un entrenador es justo».

El futuro con Bob Voulgaris

«Solamente con los números y los resultados se pueden sacar conclusiones claras. Este Castellón está en un proceso de desarrollo creciente que no cesa. En Segunda estoy seguro de que van a mejorar la plantilla, y los recursos aún más, todo lo que esté al alcance de Bob para progresar. He podido tener con él una relación similar a la de Dick, a raíz del trabajo y lo profesional. Creo que ambos nos hemos ganado el respeto desde nuestra profesionalidad. Desde el primer día que llegó no es que lo haya dicho, es que lo ha hecho. El primer año estuvo a punto de conseguir el ascenso y el segundo, con las riendas completas, lo ha conseguido. Ahora va a seguir haciéndolo, confío plenamente».

El andaluz, durante la celebración del ascenso en la plaza Mayor.

El andaluz, durante la celebración del ascenso en la plaza Mayor. / KMY ROS

La salida a Polonia

«Para mí no ha sido una decisión fácil. En el Castellón he conectado mucho en muy poco tiempo. Llegué con sentimientos muy encontrados, de alguna manera como el Castellón. Los dos habíamos pasado penurias y dificultades en el pasado. Parecía que todo nos iba en contra. Me sentí muy identificado con el relato del club, y también por la pasión con la que se vive todo. El feeling que encontré va a ser difícil que lo vuelva a encontrar. Enseguida sentí que Castellón era mi sitio. Siento que la gente me quiere y tengo un profundo respeto por ellos. La gente en Castalia no quiere que seas el mejor cada día, sino que des lo máximo cada día. Lo sabe valorar».

«En mi mente pesaba la ilusión por jugar en Segunda, pero al final se dan situaciones de mercado. En el fútbol a veces los profesionales tomamos decisiones de manera razonada, no llevadas por el corazón ni por el impulso. Debemos pensar en el largo plazo. Además, en mi juventud tuve una experiencia en el extranjero, en Portugal, donde se dio todo mal, con dos operaciones de clavícula y muchos problemas, y tenía esa espina clavada. Sentía que tenía que tomar esta decisión, aunque fuera arriesgada. Dentro de mí, quiero demostrarme que soy capaz de este reto en Polonia. Cuando termine mi carrera quiero tener la tranquilidad de haber tomado yo las decisiones y de haber dado todo lo que tenía que dar».

Manu Sánchez, firmando autógrafos.

Manu Sánchez, firmando autógrafos. / Erik Pradas

Un último mensaje a la afición

«Voy a recordarlo todo con mucha verdad. No sé bien cómo explicarlo. Seré mejor o peor, más o menos técnico, pero si algo tengo es que voy. Y al aficionado del Castellón obviamente le gusta el jugador distinto, pero sabe valorar, y conecta con el que va. Tiene la capacidad de ser una afición que arropa. Mis amigos llegaron y al segundo día eran socios de una peña. Los arroparon, y a mi familia igual. Esa sensación no sé si la volveré a tener. Con eso me quedo para siempre». 

«Creo también que hay que saber terminar las etapas. Yo voy a recordar mi etapa en el Castellón con satisfacción y espero que lo haga así la gente. Soy muy currista, de lo efímero, de lo intenso y breve. Creo que era el momento, aunque fuera a jugar en Segunda con el Castellón, de terminar mi etapa. Lo sentía así. Se llegó a un acuerdo entre clubes, todos salimos beneficiados. Todo se dio muy rápido. El club, dentro de sacar su beneficio, ha entendido la situación y me ha apoyado. Mi experiencia en el Castellón ha empezado y ha terminado de una manera extraordinaria. Ha sido un club señor».