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El CD Castellón de Pablo Hernández, con números de ‘play-off’

La solidez defensiva ha sustentado el rendimiento de los ‘orelluts’ desde el cambio de técnico, que ahora afronta el reto de mejorar la eficacia ofensiva

Voulgaris, con Pablo Hernández en la ciudad deportiva Globeenergy.

Manolo Nebot

Enrique Ballester

Enrique Ballester

Castellón

Cuando cambian de entrenador, los equipos suelen mostrar una rápida mejoría en las siguientes semanas. Lo verdaderamente difícil es consolidar ese cambio cuando finaliza el efecto de la novedad. Después de dos meses de trabajo y ocho jornadas al mando, el CD Castellón de Pablo Hernández, ratificado por el club hasta final de temporada, ya enseña una pauta: asido a la mejoría defensiva, presenta una media de puntuación digna de play-off.

En concreto, en los ocho encuentros de Liga con Pablo, el Castellón ha logrado una media de 1,75 puntos por partido. De haber conseguido ese ritmo de puntuación desde el inicio del curso, el Castellón estaría rozando el ascenso directo (22,75 puntos). Ahora mismo el Racing de Santander es líder con 25, seguido del Dépor (23), ambos en ascenso directo. El play-off lo cierra el Cádiz con 21.

El empate en Burgos situó al Castellón en la 12ª posición, dos puntos por encima del descenso y a cinco de la zona de promoción. Los albinegros, errores arbitrales aparte, pagan aún el escaso rendimiento de las primeras cinco jornadas. Con Johan Plat al mando, el Castellón sumó dos puntos de 15.

La solidez defensiva

El mayor cambio en el equipo desde el relevo en el banquillo se ha dado en la solidez defensiva. La de Burgos fue la tercera portería a cero del Castellón de Pablo (tras Leganés y Eibar), que ha reducido tanto el número de ocasiones del rival como de goles encajados. En ningún partido ha recibido más de un gol. La media es de 0’625. Con Plat fue más del doble: dos goles por partido.

Galería | El primer entrenamiento de Pablo Hernández después de la ratificación, en imágenes

Pablo Hernández, en un entrenamiento en la ciudad deportiva Globeenergy de Borriol. / Manolo Nebot

En El Plantío de Burgos, además, Pablo optó por rescatar una variante defensiva. El Castellón regresó a los tres centrales, dejando las bandas para los carrileros. Ese jugador extra por delante del balón sirvió para compatibilizar los dos mediocentros con la doble mediapunta. El equipo mostró una interesante mejoría tanto en la salida de balón como el control del juego.

Preguntado por ello en varias ocasiones, Pablo nunca cerró la puerta a aparcar la defensa de cuatro que venía utilizando habitualmente. Hasta el desplazamiento a Burgos, los tres defensas, antaño plan habitual en el Castellón, habían asomado únicamente en situaciones límite, tras alguna expulsión o en intentos de remontada.

Desafío goleador

El reto que afronta el equipo orellut es el mismo que viene persiguiendo últimamente: mantener la mentada mejoría defensiva elevando los registros goleadores. El de Pablo, a día de hoy, es prácticamente idéntico al de Plat (de 1,2 a 1,1 goles). La diferencia la marca la defensa.

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