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La crónica | El Castellón funde al Andorra y continúa la escalada (1-3)

Los goles de Pablo Santiago, Alberto y Jakobsen prolongan la buena dinámica (1-3) y elevan al equipo de Pablo Hernández a la zona de play-off, a expensas del resto de la jornada

Alberto, felicitado durante el festejo del 0-2, un auténtico golazo.

Alberto, felicitado durante el festejo del 0-2, un auténtico golazo. / LaLiga

Enrique Ballester

Enrique Ballester

Castellón

Con cabeza fría, corazón caliente y un alarde de contundencia, el Castellón fundió al Andorra y continúa su escalada en la tabla. Los goles de Pablo Santiago, Alberto y Jakobsen prolongan la buena dinámica (10 de los últimos 12 puntos) y elevan al equipo de Pablo Hernández a la zona de play-off, a expensas del resto de la jornada.

La nieve apareció en la previa y aún asomaba en los rincones del estadio a la hora del inicio del partido, pero el tapete lució verde, con un aspecto no ideal, pero sí digno. Sobre el césped del Nou Estadi Encamp, espoleado por centenares de aficionados orelluts en todas las gradas y adaptándose a las bajas temperaturas, el Castellón desplegó de nuevo un planteamiento ambicioso a domicilio.

Enfrente, el Andorra salió con las mismas intenciones. De hecho, en los primeros compases, el equipo local se adueñó de la pelota. El partido fue una pugna de propósitos. Frente al espejo, el Castellón interpretó los momentos. A veces tocaba resignarse y esperar: abrazar el orden, mantener la posición y minimizar errores.

Eso hicieron los albinegros, con sabiduría paciente. Poco tardaron en modificar el paisaje. Primero llegó la ocasión y después el juego. La primera oportunidad fue clara clarísima, y visitante: en el minuto 7, Pablo Santiago recogió con olfato un balón suelto tras un saque de banda y exigió la parada de Owono en la corta.

El primer gol

La acción abrió paso a una nueva etapa. El Castellón ejerció entonces el dominio del juego a partir de la pelota. Fueron cinco minutos de insistencia que desembocaron en el 0-1. Un golpe de cuajo.

Fue un golazo. En el minuto 12, otra diagonal de Pablo Santiago iluminó el camino hacia la portería rival. En este caso, el origen no fue un saque de banda colgado al área. En este caso, y ahí radica la versátil competitividad, la ocasión se originó en una gran jugada colectiva. La culminó Pablo Santiago, pese al intento desdichado el meta Owono, tras recibir el pase definitivo del ariete Jakobsen.

Mabil felicita a Pablo Santiago, autor del 0-1.

Mabil felicita a Pablo Santiago, autor del 0-1. / LaLiga

Con la ventaja albinegra, la contienda bajó de revoluciones. El frío empezó a afectar al césped y se vieron algunos resbalones. Con todo, el Castellón tenía el partido todo lo controlado que se puede tener un partido de fútbol. Anduvo inédito el portero Matthys.

Es más: el primer tiempo terminó en el área del Andorra. Si alguien merodeó el gol, fue el Castellón. En el minuto 42, una rosquita maliciosa de Cala buscó la escuadra. En la última jugada antes del descanso, Lucas Alcázar cabeceó sin éxito un centro que había lanzado Mellot desde el otro lado.

La segunda parte

Ibai Gómez, el entrenador del Andorra, se vio obligado a mover el banquillo en el descanso. Olabarrieta fue el elegido para buscar algo distinto en el centro del campo.

Ya fuera por el cambio o no, el Andorra dio un paso adelante. En el minuto 48, el punta Lautaro recogió un pase profundo, recortó ante Alberto y exigió una mano voladora de Matthys.

Mellot, Alberto, Gerenabarrena y Mabil celebran el 0-2.

Mellot, Alberto, Gerenabarrena y Mabil celebran el 0-2. / LaLiga

Como ocurriera en la primera mitad, el Castellón capeó el momento. Y volvió a golpear: esta vez, con una obra de arte de Alberto Jiménez.

En el minuto 54, el capitán anticipó un saque de banda en campo contrario, avanzó y pisó área tras mezclar con Pablo Santiago. Allí, donde el resto se pone nervioso, Alberto exhibió su legendaria calma. Amago tras amago y finta tras finta, encontró el espacio para marcar un gol extraordinario.

El 0-2 estaba todavía fresco cuando llegó el 0-3, que evidenció el espíritu atrevido de los albinegros. Una presión adelantada, una recuperación en campo contrario y otra participación sutil de Pablo Santiago. El vasco conectó con Jakobsen en la frontal y el danés batió a Owono por bajo.

Era el minuto 56, y la victoria estaba encarrilada. El Andorra dobló la apuesta ofensiva con los cambios, en amplia desventaja, y Pablo cerró la rendija a una posible desgracia sentando a Pablo Santiago, el único tarjeteado.

En la grada había fiesta albinegra y en el campo el Castellón siguió atacando. Entraron Óscar Gil (para equilibrar) y Suero (para seguir amenazando). El minutero fue avanzando sin grandes sustos y la última tanda de cambios orelluts siguió la misma tónica: un medio (Ronaldo Pompeu) y atacante (Douglas Aurélio).

Así, Suero, Mabil y Lucas Alcázar acariciaron el cuarto gol, pero fue el local Minsu, al culminar una larga conducción, quien halló la red, anotó el 1-3 y añadió una pizca de incertidumbre a la prolongación, resuelta por los albinegros sin daños.

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