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El poder de los revulsivos del CD Castellón: un dato impresionante con Pablo Hernández

Con el técnico castellonense, los suplentes han marcado 9 de los 21 goles

Marcaron los tres goles en Riazor y también el gol de la victoria contra Las Palmas

Cipenga celebra el 1-3.

Cipenga celebra el 1-3. / MARC GUIDOTTI

Castellón

Ser titular suele estar asociado a ser más importante y ser suplente a tener un rol secundario. Tradicionalmente, sobre todo cuando los cambios eran limitados a tres o menos, esta visión parecía incuestionable. Pero el fútbol moderno, con cinco sustituciones, ha dado un vuelco a esta percepción: los suplentes ahora tienen un rol trascendental...y si no que se lo pregunten al CD Castellón.

Pablo Hernández está sacando un rendimiento fuera de lo normal a los futbolistas que salen desde el banquillo, todos enchufados y decididos a revolucionar el partido. Un dato para dar prueba de ello, de los 21 goles a favor con el técnico castellonense, 9 han sido de los súper revulsivos, con un espectacular porcentaje del 42%.

Ocurrió la pasada jornada ante un recién ascendido como La UD Las Palmas en el SkyFi Castalia, con victoria para el conjunto albinegro por 1-0 con un golazo de Isra Suero a pase de Brian Cipenga. Adivinen o recuerden quiénes entraron desde el banquillo: Sí, Suero y Cipenga, una sociedad que está reventando a las defensas cuando las piernas empiezan a picar.

Los tres goleadores, Cipenga, Brignani y Doué.

Los tres goleadores, Cipenga, Brignani y Doué. / MARC GUIDOTTI

Lo de Riazor, inexplicable

Si lo de Las Palmas fue un triunfo de banquillo, es difícil encontrar un calificativo para lo ocurrido en Riazor. Perdía el Castellón y Pablo decidió hacer magia táctica en la segunda parte. Entró Cipenga y volvió loca a la defensa del Dépor. Aunque el primer truco llegó en el minuto 63. Marc Doué entró por Gerenabarrena y en el 64 igualó el encuentro. El centrocampista robó un balón cerca de la medular, abrió a Barri, que se la devolvió y desde la frontal se sacó un latigazo imparable para Germán Parreño.

Pero lo más increíble sucedió en el 78'. Fabrizio Brignani entró cuando Cipenga esperaba para sacar un córner y lo primero que hizo fue marcar el 1-2 con un inapelable cabezazo al primer palo. Concretamente, entró en el 78:21 y marcó en el 78:31... ¡gol en tan solo diez segundos!

Pero el impacto de los revulsivos no quedó aquí, ya que la sociedad Suero-Cipenga también tuvo su protagonismo. El madrileño puso un perfecto centro con la zurda y el africano marcó de cabeza. Y así, el banquillo del Castellón conquistó Riazor.

Y así, Pablo Hernández ha conseguido implicar a toda la plantilla, que mira la clasificación desde las alturas tras 17 jornadas, con un banquillo demoledor.

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