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Sporting-Castellón: El Molinón reabre un duelo con historia, recuerdos y cuentas pendientes

Los albinegros visitan a los gijoneses en un escenario mítico y esquivo para los albinegros, marcado por la gesta copera de 1973 y por precedentes de enorme carga histórica

Manolo Clares, Tonín y Juan Bautista Planelles posan en Castalia, en un reportaje elaborado por el Periódico Mediterráneo en 2023, con motivo del 50º aniversario de la semifinal de la Copa del Generalísimo.

Manolo Clares, Tonín y Juan Bautista Planelles posan en Castalia, en un reportaje elaborado por el Periódico Mediterráneo en 2023, con motivo del 50º aniversario de la semifinal de la Copa del Generalísimo. / GABRIEL UTIEL BLANCO

El Sporting de Gijón y el CD Castellón vuelven a encontrarse este domingo, 15 de marzo del 2026, a las 21.00 horas, en El Molinón, uno de esos estadios impregnados de fútbol y cargados de simbolismo.

Mundialista en 1982, aunque finalmente descartado para la cita planetaria de 2030, el recinto gijonés sigue siendo uno de los campos más emblemáticos del país. También por la historia del club al que da cobijo, un clásico del fútbol español como el Real Sporting, fundado en 1905 y sostenido durante décadas por una cantera que llegó a ser referencia nacional.

Así es El Molinón

Ahora acompañado por el nombre de Enrique Castro Quini, el futbolista más representativo de la historia rojiblanca, El Molinón fue inaugurado en 1908 y está considerado el estadio más antiguo de España. Tiene actualmente un aforo de 29.371 espectadores y ha vuelto a mostrar un importante tirón social en este curso, con una media de 23.000 aficionado, más que en la temporada anterior.

El Molinón ha sido casi siempre territorio prohibido para el Castellón. El balance de sus visitas a Gijón es claramente desfavorable. Entre partidos de Primera División, Segunda y Copa, los albinegros solo han logrado dos victorias y dos empates en 22 desplazamientos. El resto fueron derrotas, algunas muy severas, como un 7-2, un 6-1 o un 5-2.

El dato resulta todavía más duro si se acota a la máxima categoría: en ocho partidos de Primera en Gijón, el Castellón no marcó ni un solo gol. Solo rescató un 0-0 y sufrió hasta tres derrotas por 4-0.

Solo ganó, por 0-2, en Segunda, el 13 de enero del 2008 (pincha aquí para más información).

El feliz 1973

Entre todos esos antecedentes, el cruce más recordado por el albinegrismo sigue siendo la semifinal de Copa de 1973. Aquel episodio forma parte de la aventura más fascinante de la historia del club, la que terminó con el Castellón en la final copera del Vicente Calderón. El rival en semifinales fue precisamente el Sporting y el gran nombre propio de la eliminatoria fue Juan Bautista Planelles.

El Castellón de Lucien Muller llegaba lanzado. Había completado una gran temporada liguera, terminó quinto y se mostró demoledor en Castalia durante la Copa. Ya había arrasado al Valladolid (5-0) y había dejado fuera a Valencia y Betis sin encajar un solo gol en casa. El Sporting fue la siguiente víctima.

En la ida, disputada en Castalia, el Castellón se impuso por 2-0 con un doblete de Planelles. El primero fue una acción personal brillante, una jugada llena de fintas y amagos culminada con un potente disparo tras sortear a Redondo y batir al meta Castro. En la segunda parte, el atacante de Burriana provocó un penalti y lo transformó para redondear una noche que disparó la ilusión. La euforia fue tal que incluso antes de jugarse la vuelta ya se abría la participación en sorteos vinculados al viaje a la final de Madrid.

Inenarrable

El desenlace llegó en Gijón. El Castellón acudió a El Molinón sin Clares, lesionado en la ida, y tuvo que resistir en un ambiente imponente, con 35.000 espectadores empujando al Sporting. Los albinegros aguantaron, compitieron con personalidad y golpearon de nuevo en el momento justo. En el minuto 59, Planelles recogió un despeje del portero Castro tras un córner, controló y soltó un derechazo imparable para marcar el 0-1. Fue el gol que selló el pase a la primera, y hasta ahora única, final copera del Castellón.

Aquel equipo dirigido por Muller y capitaneado por Cela trascendió incluso el ámbito provincial. Planelles, que tenía entonces 22 años, ya había debutado con la selección española de Kubala, y el Castellón se convirtió en uno de los conjuntos de moda del fútbol nacional. Su fútbol moderno, preciso y armónico recibió elogios más allá de Castellón.

Planelles, en un acto de homenaje de la Federación.

Planelles, en un acto de homenaje de la Federación. / David Gonzalez / CD Castellón

Eliminados... ¡por una moneda!

No todos los recuerdos ante el Sporting, sin embargo, son felices. En el reverso histórico aparece el episodio de 1961, uno de los más amargos para la entidad albinegra.

Tras la renuncia del Condal, varios clubes aspiraban a ocupar una plaza en Segunda. Castellón y Sporting se enfrentaron en Palma de Mallorca en un duelo decisivo que parecía encarrilado para los orelluts, pero un penalti polémico cambió el rumbo del partido.

La prórroga terminó con empate a tres y el ganador se decidió con el lanzamiento de una moneda al aire. La fortuna favoreció a los gijoneses.

Panorámica del Estadio Enrique Castro Quni-El Molinón, escenario del Sporting de Gijón-Castellón.

Panorámica del Estadio Enrique Castro Quni-El Molinón, escenario del Sporting de Gijón-Castellón. / REAL SPORTING DE GIJÓN

Síntesis

Con ese pasado de gloria y dolor, el duelo del domingo a las 21.00 horas recupera una rivalidad con memoria. El Castellón visita un estadio mítico, un campo históricamente adverso, pero lo hace en uno de sus mejores momentos lejos de casa.

El Molinón pondrá a prueba su crecimiento en un cruce que vuelve cargado de historia, recuerdos y cuentas pendientes.

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