Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Castellón | Pablo Hernández, un experto en amargar al Sporting: ¡no ha perdido todavía!

Como jugador, nueve partidos y cero derrotas; y como entrenador, se cargó a Asier Garitano en la primera vuelta, en el 3-1 en el SkyFi Castalia

Un Sporting de Gijón-Valencia con Pablo Hernández, que ganó tres veces en El Molinón como jugador 'che'.

Un Sporting de Gijón-Valencia con Pablo Hernández, que ganó tres veces en El Molinón como jugador 'che'. / Alberto Morante

Juan Francisco de la Ossa

Juan Francisco de la Ossa

Castellón

Pablo Hernández se ha cruzado muchas veces en el camino del Real Sporting de Gijón y casi nunca dejó buenas noticias para el equipo gijonés. Antes como futbolista, ahora como entrenador, el de Rafalafena ha convertido al conjunto rojiblanco en uno de esos adversarios ante los que siempre encontró la manera de salir bien parado. De hecho, en sus nueve enfrentamientos con el Sporting no conoce la derrota, una trayectoria que refuerza la amenaza que representa cara al duelo de este domingo, 15 de marzo del 2026, entre el cuadro local y el CD Castellón (21.00 horas).

Su historial como jugador ya ofrece pistas suficientes. Pablo Hernández se movió siempre con soltura ante el Sporting, explotando precisamente algunas de las virtudes que han marcado toda su carrera: la lectura de los espacios y la capacidad para asociarse entre líneas, así como un talento especial para asistir y acelerar ataques.

Pablo Hernández, en un Sporting de Gijón-Rayo Vallecano, en El Molinón.

Pablo Hernández, en un Sporting de Gijón-Rayo Vallecano, en El Molinón. / Alberto Morante

El balance

Lo demostró con la camiseta del Valencia, con la que firmó tres victorias en El Molinón; y también con la del Rayo, con otro triunfo en Vallecas.

A esos cuatro éxitos añadió cuatro empates más en sus restantes compromisos como futbolista frente a la escuadra gijonesa. Es decir, cada vez que se midió al Sporting sobre el césped, el Mago encontró una respuesta competitiva, hasta completar una hoja de servicios inmaculada.

Pincha aquí para ver el desglose de los resultados.

El episodio del 2007

En ese recorrido hay, además, un episodio especialmente simbólico. El 8 de abril del 2007, en plena temporada en Segunda, el Sporting visitó al Cádiz sumido en una crisis de resultados que hacía temer por la permanencia. El equipo de Manolo Preciado llegaba muy exigido, atrapado en una mala dinámica que alcanzó los ocho partidos sin ganar; aquel día se medía a un rival que, aunque alejado entonces de los puestos de ascenso directo, contaba con cuatro puntos de ventaja sobre los rojiblancos.

Aquel encuentro empezó de la mejor manera para el Sporting. Diego Castro adelantó a los visitantes en el minuto 10 y parecía abrir una vía para acabar con la mala racha. Sin embargo, pasada la media hora apareció un joven Pablo Hernández, entonces un debutante en la categoría y a préstamo por el Valencia a los amarillos, para firmar el empate definitivo. Aquel 1-1 no solo frustró las expectativas sportinguistas en una tarde delicada, sino que dejó un dato llamativo con el paso del tiempo: fue el primer y único tanto que Pablo le marcó al Sporting.

La primera vuelta

A partir de ahí, la relación competitiva del ahora técnico del primer equipo del Castellón con el equipo gijonés siguió siempre la misma dirección. Nunca perdió como jugador y tampoco empezó a hacerlo desde el banquillo. En su estreno como entrenador en Segunda División ya dejó huella ante el Sporting con una contundente victoria en el SkyFi Castalia: 3-1. Aquel resultado tuvo, además, consecuencias importantes, porque terminó costándole el puesto a Asier Garitano (extécnico orellut), en una época que vino acompañada también de agitación en Mareo.

Así que el reto del Sporting no será solo enfrentarse a un Castellón de propuesta valiente y ofensiva, sino también romper una tendencia que acompaña desde hace años a Pablo Hernández cada vez que se cruza con los rojiblancos. Primero les castigó desde el césped; ahora amenaza con hacerlo desde el banquillo.

El mensaje antes de ir a Gijón

Antes de acudir a El Molinón, el de Rafalafena lanzó un mensaje de calma. A pesar del bache (un punto en las últimas tres jornadas), aseguró que ve al grupo «mentalmente fuerte, mentalmente bien, con ganas de revertirlo».

Sí admitió los problemas defensivos, con «errores graves» que han puesto los partidos cuesta arriba, pero prefirió quedarse con la reacción del equipo: «Sigue intentándolo, sigue creando, sigue teniendo ocasiones, sigue haciendo goles». Su consigna, clara: «Hay que estar tranquilos, no perder el norte por esas dos derrotas».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents