Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El hilo que une Castellón y Cádiz: Ricardo Escobar, el señor de los ascensos

El CD Castellón sigue en la pelea por ascender a Primera División, un hito que no logra desde 1989

Uno de los baluartes de aquel ascenso fue un especialista en la materia

Escobar, el jugador con más ascensos en el fútbol español, repasa su etapa albinegra en la víspera del duelo entre dos de sus exequipos (viernes, 20.30 horas)

Ricardo Escobar, en acción, durante un partido del Castellón en Castalia.

Ricardo Escobar, en acción, durante un partido del Castellón en Castalia. / Archivo Mediterráneo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Enrique Ballester

Enrique Ballester

Castellón

Un hilo de los tiempos felices une al CD Castellón y al Cádiz CF. En los dos equipos, que se enfrentan este viernes en el SkyFi Castalia, dejó huella José Ricardo Escobar Palacios (San Fernando, Cádiz, 1958). El señor de los ascensos es una leyenda del Cádiz. En el Castellón, Escobar defendió la elástica albinegra durante dos temporadas, de 1988 a 1990, con un rendimiento notable. Se puede decir que fueron los últimos dos cursos verdaderamente grandes de los orelluts: en el primero logró el ascenso a Primera y en el segundo abrochó el objetivo de la permanencia.

Escobar contesta a Mediterráneo por WhatsApp y recuerda una conversación vía telefónica del año pasado. Sigue pensando lo mismo sobre su época albinegra. «Lo recuerdo todo», apunta, antes de enumerar a sus compañeros y al entrenador Luiche, fallecido en 2024. A Escobar se le recordará siempre en Castalia como uno de los héroes del ascenso de 1989. «Quizá no había mucha presión por subir, pero al llegar yo sí pensaba que el ascenso era posible», indica.

No lo dice un cualquiera, sino el futbolista que posee, con seis, el récord de ascensos a Primera. Cuatro con el Cádiz, uno con el Elche y otro con el Castellón. Casi nada.

Ascenso y permanencia

«Había un bloque competente de jugadores de la casa y llegamos buenos fichajes. No empezamos bien, pero hicimos una gran piña y nos recuperamos», explica Escobar, uno de los baluartes del plantel orellut. Centrocampista de brega no exento de calidad, con el Castellón disputó 41 partidos el año de Segunda (con tres goles) y 27 el siguiente, el de Primera. Lo hizo siempre en el medio, aunque en algunos foros lo sitúen de lateral derecho. «Qué va, lo que pasa es que alguna vez llevé el dorsal 2, pero jugando en el centro del campo. Contra el Madrid, por ejemplo, que me encargué de Aldana», detalla.

Escobar, firmando su contrato, junto al presidente Domingo Tárrega.

Escobar, firmando su contrato, junto al presidente Domingo Tárrega. / Archivo Mediterráneo

Aquel 0-0 en Castalia contra el Real Madrid campeón de la Quinta del Buitre fue uno de los momentos cumbre del Castellón de Luiche, que también derrotó al incipiente Barcelona de Cruyff (1-0). «Yo era un centrocampista que robaba mucho, tenía llegada y buena pegada», resume Escobar sobre sus cualidades.

El buen rendimiento de Escobar en el Castellón no conllevó la renovación. «Me hubiese gustado seguir, porque además mi mujer y mis hijos estábamos muy integrados en la ciudad, pero no llegamos a un acuerdo económico», lamenta.

Nueva vida

Escobar decidió entonces volver a casa y retirarse. No siguió vinculado al fútbol, excepto para los partidos de veteranos del Cádiz, que sigue disputando a sus 67 años. «No salió nada interesante, así que colgué las botas con 32 años y me dediqué a la empresa familiar. No quise ser entrenador ni nada, porque lo mejor del fútbol es ser futbolista», añade el gaditano, que ahora mismo apenas ve fútbol, y lo argumenta con razones de peso: «Prefiero disfrutar con mi mujer del fin de semana».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents