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La crónica del Huesca-Castellón | Un gol de Camara deja a los 'orelluts' a un paso del 'play-off' (0-1)

Trabajada victoria de los albinegros, que dependen de sí mismos para asegurar el play-off en la última jornada

El Castellón disputará las eliminatorias de ascenso, sí o sí, si gana al Eibar en el SkyFi Castalia el próximo domingo (18.30 horas)

Jakobsen y Alberto, dos de los destacados, se abrazan tras el 0-1 de Camara en Huesca.

Jakobsen y Alberto, dos de los destacados, se abrazan tras el 0-1 de Camara en Huesca. / LaLiga

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Enrique Ballester

Enrique Ballester

Castellón

Un gol de Camara y el regreso de las porterías a cero le han dado al CD Castellón una victoria de enorme valor en Huesca. El 0-1 deja a los de Pablo Hernández a un solo paso del play-off. Si los orelluts ganan el domingo en el SkyFi Castalia al Eibar, jugarán las eliminatorias de ascenso a Primera División.

La agonía que está resultando, para el Castellón, el tramo final de la temporada vivió un nuevo capítulo en El Alcoraz. Al escenario clásico de un play-off -el sol, el cansancio acumulado, el nulo margen de error- se unieron los resultados ajenos. Tanto el Eibar como el Burgos, rivales directos por la sexta plaza, encarrilaron sus partidos muy pronto, algo que no pudieron hacer los albinegros.

El equipo de Pablo Hernández lo cocinó a fuego lento, aunque salió dominante en Huesca, y a por ello. Ante la baja de Mellot en el flanco derecho de la zaga, el técnico viró la orientación del equipo: Sienra hizo de defensa flexible, algo así como un central-lateral por la izquierda, y el carril derecho fue para Pablo Santiago. El dibujo líquido de los orelluts, como suele ocurrir, cambiaba de altura e intención según la posesión del balón, con Cipenga estirando la lona por la izquierda y Jakobsen repartiéndose los espacios ofensivos por dentro, con Cala y Camara a su vera.

En la pelea del Huesca, la de la permanencia, también decantó pronto su partido el Cádiz. Sobre el verde de El Alcoraz se cruzaban dos necesidades opuestas, pero reales: uno necesitaba la victoria para no bajar y otro para seguir dependiendo de sí mismo por el ascenso.

En la práctica, eso sí, el primer susto fue para los albinegros. En el minuto 9, el local Portillo marcó. Aunque el gol fue anulado por fuera de juego, anticipó el camino del Huesca hacia la meta de Matthys. El equipo de Oltra trató de castigar la espalda de la zaga albinegra, y lo consiguió antes del descanso en al menos dos oportunidades muy claras. En el minuto 24, con Óscar Sielva, y en el 39’, con Jesús Álvarez. Ambos se plantaron ante Matthys y ambos dispararon fuera.

Antes, durante y después, el Castellón no dejó de amasar juego de ataque, pero toda la producción de peligro llegó en el antes. En una secuencia de claras ocasiones, en poco más de un minuto, en torno al 22’, los orelluts merodearon el 0-1. El portero Dani Martín se lo negó dos veces a Cala, después de dos buenas dejadas de Camara en el área. Entre una y otra, el propio Camara acertó en un remate de cabeza en un córner, pero el tanto fue anulado al tocar la pelota en la mano.

La segunda mitad

El Castellón, que avanzó hasta el descanso algo apagado, inició la segunda parte con el brío renovado. Cabe apuntar que Alberto salvó el 1-0 en una recuperación de mérito ante Luna, después de un error de Sienra, pero la mayoría de llegadas tuvieron color albinegro. El Castellón encontró en posiciones óptimas, entre líneas, a Cala y a Jakobsen, y a partir de ahí generó varias ocasiones.

No llegó el gol en el 50’, cuando Pulido despejó bajo palos una pequeña obra de arte de Jakobsen. Tampoco en el 55’, cuando Pablo Santiago estrelló en la barrera una falta botada en la media luna del área. Ni el 57’, cuando un toque magistral de Jakobsen iluminó un ataque que continuó Cala y no definió Camara. El gol llegó en la siguiente.

Fue en el minuto 63. El tiempo definirá la importancia del momento en la historia del club albinegro. Alberto picó un balón perfecto y Camara clavó la maniobra del regate y el gol frente al portero.

En ventaja, se activó el carrusel de cambios y pausas. El Castellón perdió mordiente sin los relevados Camara y Jakobsen, y sorprendió con la entrada del inédito Willmann para el tiempo de prolongación. Vivió con incertidumbre los nueve minutos extra, más por lo apretado del marcador que por un arreón final del Huesca, escaso de fe y condenado por los resultados propios y ajenos. Al contrario que el Castellón, que cumplió en una cita en el alambre y encara otra semana ilusionante. La del paso definitivo para pelear cara a cara con los grandes.

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