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La Ciudad Deportiva Globeenergy, la gran obra de Voulgaris: presente y futuro del Castellón

Los albinegros por fin tienen una casa propia para entrenarse, tras años de peregrinación

La millonaria inversión (por encima de los 18 kilos) redunda en el patrimonio de la entidad

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Juan Francisco de la Ossa

Juan Francisco de la Ossa

Castellón

El CD Castellón ha llegado al punto exacto en el que los proyectos dejan de ser promesas y empiezan a medirse por hechos. Cuatro temporadas después de la llegada de Haralabos Voulgaris, el club albinegro tiene ante sí la opción real de regresar a Primera División, una categoría que no pisa desde 1991 y que durante demasiados años pareció pertenecer más a la memoria que al presente. El play-off de ascenso no es solo un premio deportivo: es la prueba más visible de una transformación profunda.

El cambio de dimensión ha sido vertiginoso. En el primer curso de Voulgaris, todavía en Primera Federación, el Castellón alcanzó la final de la promoción. En el segundo, logró el ascenso directo a Segunda. En el tercero, se estabilizó sin angustias en LaLiga Hypermotion. Y en el cuarto se ha ganado el derecho a pelear por la élite. La hoja de ruta inicial se ha acelerado hasta el punto de que aquel plazo de seis o siete años que el propietario deslizó en 2022 se ha quedado corto.

El mérito es mayor si se mira de dónde venía el club. El Castellón arrastraba décadas lejos de la máxima categoría y un periodo especialmente duro fuera del fútbol profesional, con el descenso administrativo, siete temporadas en Tercera y las consecuencias de una etapa marcada por el deterioro económico e institucional. La entidad necesitaba algo más que resultados: necesitaba cambiar su forma de pensar.

Voulgaris ha impulsado precisamente esa ruptura. El club ha dejado atrás el cortoplacismo y ha construido un modelo basado en el análisis, la eficiencia y la detección de talento con margen de crecimiento. La política deportiva ya no se entiende solo desde el nombre o la urgencia del mercado, sino desde la revalorización, el encaje en una idea de juego y la capacidad de competir contra rivales con más presupuesto.

El SkyFi Castalia sigue siendo el corazón emocional del albinegrismo, pero el club ya no depende únicamente de esa energía. Ahora hay método, estructura, inversión y ambición. La era Voulgaris ha elevado el techo del Castellón y ha convertido una palabra casi prohibida durante años en una posibilidad inmediata: Primera.

Imagen reciente y panorámica de la Ciudad Deportiva Globeenergy, que ha transformado el paisaje de La Coma, en Borriol.

Imagen reciente y panorámica de la Ciudad Deportiva Globeenergy, que ha transformado el paisaje de La Coma, en Borriol. / ISMAEL MATEU

Ese salto se ha notado en el campo, con un Castellón reconocible, ofensivo y valiente, capaz de ganarse respeto incluso entre sus adversarios. Pero también se ha visto fuera de él. La Ciudad Deportiva Globeenergy, en La Coma de Borriol, representa el cambio patrimonial más evidente: una infraestructura inédita para sostener al primer equipo, la cantera y el fútbol femenino.

Asentados en Borriol

La temporada 2025/2026 marcará un antes y un después en la historia reciente del Castellón. El club albinegro trabaja ya con normalidad en la Ciudad Deportiva Globeenergy, el gran complejo deportivo que se levanta en La Coma y cuya primera fase se da prácticamente por concluida un año después del inicio de los trabajos.

El proyecto, presentado en abril del 2025 después de la adquisición de los terrenos, ha avanzado a una enorme velocidad. Las obras comenzaron casi de inmediato con una prioridad clara: habilitar la zona de pradera natural con el fin de que el primer equipo pudiera trasladar allí su actividad cuanto antes. Ese primer objetivo se cumplió a finales de julio, cuando la plantilla empezó a ejercitarse en el primero de los campos finalizados.

Ahora, el club considera terminada esa primera fase, a falta solo de varios detalles. Incluye los campos profesionales que utiliza habitualmente el equipo dirigido por Pablo Hernández y que, más adelante, también estarán al servicio de los principales conjuntos de la cantera albinegra. La zona dispone, además, de espacios específicos para el trabajo de porteros, recuperación y rehabilitación, entre otras áreas de entrenamiento.

La Ciudad Deportiva Globeenergy se asienta sobre una parcela de 122.236 metros cuadrados en la citada partida de Borriol, adquirida por el Castellón por alrededor de dos millones de euros. La inversión total prevista supera los 18 millones, una cifra que dimensiona la importancia de una infraestructura considerada estratégica para el crecimiento de la entidad que preside, custodia y dirige Haralabos Voulgaris, el absoluto artífice de que el Castellón ya haya puesto fin a su peregrinación por toda la provincia, siempre de prestado. Y, al mismo, tiempo, dota de patrimonio propio a la entidad.

El bar de la Ciudad Deportiva Globeenergy, Anfield y la afición del Castellón, una mezcla perfecta

Juan Francisco de la Ossa

Segunda fase

El estreno de los campos no supone, sin embargo, el final de las obras. El club ya mira al siguiente ciclo, que incluye la construcción del aparcamiento definitivo para jugadores y cuerpo técnico, así como el edificio principal del complejo y el futuro Mini Estadi. Ese recinto multiusos concentrará buena parte de los servicios internos de la ciudad deportiva: vestuarios, gimnasio, área médica y de salud, espacios de nutrición, oficinas de dirección y sala de prensa, entre otras dependencias.

En los últimos meses, el Castellón ha trabajado con los módulos que utilizaba en el complejo de Orpesa, donde el primer equipo se ejercitó durante las temporadas anteriores y que fueron trasladados a La Coma el pasado verano, con el fin de cubrir las necesidades iniciales de funcionamiento.

Uno de los puntos clave de la segunda fase será el pequeño estadio, llamado a convertirse en la casa del filial, el femenino y el juvenil A. La previsión del club es que el Castellón B pueda disputar allí sus partidos ya la próxima temporada. El recinto tendrá una capacidad aproximada para unos 3.000 espectadores y reforzará el papel de la Ciudad Deportiva Globeenergy como centro neurálgico del futuro albinegro (ya lo es del presente).

Con la primera fase ya culminada, el Castellón empieza a transformar en realidad la obra más relevantes de su historia centenaria, a la vez que poco a poco también va dotando de mejoras al SkyFi Castalia. Después de la gran transformación en 2024 (coincidiendo con su vuelta al fútbol profesional), cada verano también se va modernizando el estadio.

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