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CENTENARIO MEDITERRÁNEO

1925-1938: Las páginas en las que empezó todo

El origen de ‘Mediterráneo’ hay que buscarlo en el 15 de mayo de 1925, día en el que ‘Diario de Castellón’ sale a la calle y, poco a poco, sienta las bases de un modelo de periódico pensado por y para la provincia y que tuvo una importante repercusión

Elena Aguilar

Elena Aguilar

Castellón

Entre naranjos y talleres cerámicos que empiezan a dar forma a la incipiente industria provincial, Castellón vivió en la segunda década del siglo XX una transformación silenciosa pero profunda. Con poco más de 300.000 habitantes, la provincia mantenía en aquella época una estructura social fuertemente rural, donde pequeños propietarios y jornaleros compartían el ritmo de la vida agrícola mientras la Iglesia marcaba las pautas de la educación, la cultura y la tradición moral. La capital, pero también otros municipios como Burriana, Vila-real u Onda, empezaron a sentir los primeros aires de modernidad: nuevas calles y plazas redefinían el urbanismo, los puertos (sobre todo el del Grau y el de Burriana) consolidaban su papel como eje comercial gracias a la exportación de naranjas y la cultura local encontraba expresión en sociedades musicales, tertulias literarias y asociaciones culturales que daban voz a una sociedad cada vez más consciente de sí misma.

En esa provincia y en estos años nace Diario de Castellón, un periódico que no solo informó de cosechas, ferias y mercados, sino que conectó las distintas comarcas de la provincia y ofreció a Castellón un espejo en el que mirarse, entre la tradición que aún la sostenía y la modernidad que, poco a poco, empezaba a tocarla.

Impulsado por Jaime Chicharro y Sánchez- Guió, abogado, político y referente de los sindicatos agrarios católicos, junto a otros miembros del sector conservador de la provincia, el 15 de mayo de 1925 se publicaba el primer ejemplar de Diario de Castellón y desde ese primer número se presentó como un medio sobrio, moderado y centrado en lo local, con secciones dedicadas a la política, la economía, la agricultura, la vida municipal, la cultura y la sociedad.

Un difícil comienzo

El artífice de la nueva cabecera fue Jaime Chicharro, pero Diario de Castellón no hubiera sido posible sin el apoyo del acaudalado Antonio Dols Aparici, que se implicó en el proyecto desde el primer momento. Aportó oxígeno a una rotativa que dirigió en un primer momento Manuel Bellido y administró Fernando Sánchez Cobos. El puesto de redactor jefe lo ocupó Alardo Prats, que en 1928 fue alumno de la escuela de periodismo de El Debate (rotativo con el que el Diario de Castellón tuvo una estrecha relación). Los dos primeros responsables de talleres fueron Fernando Sales y Juan Navarro.

Los primeros meses fueron de todo menos un camino de rosas. En Castellón existían varias revistas y periódicos (El Heraldo, La Provincia Nueva, La República, El Clamor...) y la competencia por la publicidad era feroz. Al principio, a la nueva cabecera le costó que los anuncios entraran, pero el público les respaldó y eso insufló optimismo.

Diario de Castellón nació gracias al ímpetu de Jaime Chicharro, referente de los sindicatos agrarios católicos

Durante el verano de 1926 aparece por primera vez la información internacional en las páginas de un diario cuyo ejemplar suelto costaba 10 céntimos. La cabeza recoge las informaciones que Mr. Warren Postbridge y Mr. Robert Mackay enviaban desde Gran Bretaña, unas noticias que giraban en torno a temas comerciales y económicos, al tiempo que se negociaba un servicio semejante con Alemania y otros países europeos.

En aquellos primeros años las fotografías son bastante escasas. Y como no, las primeras imágenes en aparecer fueron las de Primo de Rivera y la reina Victoria Eugenia. También se asoman a sus páginas imágenes de la Mare de Déu de Lledó. Ninguna de estas instantáneas salió de la cámara de José María Pastor, el primer y único fotógrafo de Diario de Castellón. Aquellas primeras imágenes se realizaban, en su mayoría, en estudios fotográficos.

A Manuel Bellido le sustituyó en la dirección de Diario de Castellón Jaime Chicharro y Eduardo Juliá, que dimitió por diferencias con el consejo interno. Le sustituyó, ya en 1927, Joaquín Gallego que introduce mejoras en la maquetación para distribuir y señalizar mejor la información en la página.

Un número ‘extraordinario’

Coincidiendo con los cambios en el diseño y la frenética actividad que desarrolla el periódico (El Diario de Castellón es, de hecho, el único rotativo a nivel nacional que no descansa el Día de Reyes) aquel mismo año, Diario de Castellón publicó su primer número ‘extraordinario’, un suplemento especial de 48 páginas que pretendía agradecer a los lectores y anunciantes su fidelidad. Aquellas páginas, que salieron a la calle el 20 de marzo de 1927, con motivo de las fiestas de la Magdalena, contaron con la colaboración de numerosos intelectuales de Castellón, desde Carles Salvador a Bernat Artola, Josefina Cantó, Carlos Espresati, Juan Bautista Porcar o Francisco Alloza, quien dibujó las gaiatas en procesión. Juan Bautista Porcar ilustró la cabecera del rotativo con imágenes emblemáticas del patrimonio y las tradiciones de Castellón.

¿Y qué encontraban los lectores que cada día se asomaban a las páginas de la cabecera? Había noticias de mercados, ferias, inauguraciones de carreteras y escuelas, pero también se convirtió en un medio propagandístico de la Iglesia. Y esa influencia quedaba patente con solo echar una vistazo a la primera página: las esquelas primaban sobre la información general.

Aunque los inicios fueron complejos, el periódico contó con el respaldo de miles de suscriptores

En octubre de 1928, Joaquín Gallego presenta su dimisión como director y le sustituye Carlos Lago y Masllorens, que introduce novedades como la contratación de los servicios de una agencia de información. Esta suministra al rotativo castellonense (en aquella época se vendía también en Barcelona, Madrid, Valencia y Tarragona) artículos de intelectuales vinculados a Primo de Rivera.

Ese mismo año se crea en Diario de Castellón una Junta de Gobierno para reorganizar el periódico, aunque los objetivos siguen siendo los mismos: servir a los intereses de la Iglesia y de los sindicatos agrarios. No obstante, la reorganización da sus frutos y la cifra de suscriptores se dispara a más de 10.000 hasta tal punto de que había días que era imposible que el periódico llegara a la hora a su destino.

La página ‘Fémina’

Otro de los cambios introducidos por Carlos Lago es la creación de una página para la mujer, a la que llama Fémina. Se publicaba todos los viernes y sus contenidos tenían que ver con las novedades en el mundo de la moda y el cuidado.

Con la caída de Primo de Rivera y la elección del general Berenguer como presidente del Gobierno se inicia una etapa (breve) de cierta libertad de prensa. Desaparece la censura gubernativa (durante la dictadura un comandante supervisaba a diario el contenido del rotativo), aunque la libertad de prensa solo dura diez meses, ya que Berenguer da marcha atrás al comprobar cómo los diarios de la oposición criticaban abiertamente todas sus políticas.

Durante varios años, a cabecera del rotativo estuvo diseñada por el afamado pintor Juan Bautista Porcar

Pese que Diario de Castellón era un medio monárquico y fue Alfonso XIII quien nombró al general Berenguer, el periódico no mira con buenos ojos las políticas del presidente del Gobierno. Y eso sucede al mismo tiempo que empiezan las revueltas en todo el país. Hasta que se convocan elecciones y en abril de 1931 se proclama la II República.

El cambio político se nota en la línea editorial de Diario de Castellón. Aunque no cambia de ideología, anuncia en sus páginas que debe estar al lado de la autoridad por los intereses de la patria, sea cual sea su condición política. No obstante, y tras el triunfo en las urnas de republicanos y socialistas, el rotativo sirve de medio propagandístico de la derecha.

En marzo de 1933, la plantilla del periódico realiza dos días de huelga y en julio de ese mismo año se inicia un nuevo proceso de renovación en el rotativo, con la adquisición de máquinas mucho más rápidas y modernas.

Diario de Castellón fue un importante instrumento propagandístico de la iglesia católica

El año 1935 se estrena con la eliminación de la cabecera que en 1927 diseñó Juan Bautista Porcar. La principal novedad, además del fin de los dibujos, es la introducción de información meteorológica. Ese año también se hace más evidente que nunca que la propiedad del diario era la Federación Castellonense de Sindicatos Agrícolas y, por ello, se abre una sección para hablar de los sindicatos.

La situación por la que atravesaba el país empuja a los gobernantes a supervisar con más dureza las publicaciones y en la mayoría de ejemplares se observan frases y titulares tachados.

Muerte con la guerra civil

La guerra civil interrumpió la trayectoria de Diario de Castellón, que desde sus inicios estuvo ubicado en el número 11 de la calle Caballeros de Castelló. En 1937, los talleres fueron incautados por sindicatos tipográficos, los redactores se dispersaron y la publicación desapareció. Durante algo más de un año, Castellón quedó sin un diario que reflejara la vida de la provincia. Sin embargo, la infraestructura y la experiencia profesional de los trabajadores estaban disponibles para una continuidad que llegaría pronto.

En junio de 1938, tras la ocupación franquista, nació Mediterráneo, utilizando los mismos talleres y parte del personal técnico de Diario de Castellón. Desde su pimer número llevaba el subtítulo Diario de Castellón, dejando claro que aspiraba a ocupar el lugar del periódico anterior, aunque con un enfoque político distinto. Mediterráneo se convirtió en órgano de prensa del régimen, publicando propaganda oficial, partes de guerra y mensajes de reconstrucción nacional. Pero eso forma parte de otra historia.

El periodo que transcurre entre 1925 y 1938 está marcado por importantes transformaciones, tanto desde el punto de vista económico y social como urbanístico. El estallido de la Guerra Civil, sin embargo, cambió el curso de los acontecimientos

1925

Primo de Rivera inaugura el pantano de María Cristina. A las 9.40 del sábado 30 de mayo, el presidente del Directorio, Miguel Primo de Rivera, desembarcó en el puerto de Castellón (aún en construcción) y, tras saludar a las autoridades locales y el disparo de salvas y la suelta de centenares de palomas, emprendió camino hacia la ciudad. Tras recorrer sus engalanadas calles en coche, se desplazó hasta el embalse de María Cristina para inaugurarlo. 1925 fue también el año del nacimiento del Ateneo de Castellón, presidido por Vicente Gimeno Michavila, y de la creación de la Banda de Música de Castellón, cuyo primer director fue Pascual Asencio.

1926

La avenida Capuchinos empieza a tener forma y Vila-real nombra nuevo alcalde. En la ciudad de Castelló ese año salió a la luz el primer boletín de la Sociedad Castellonenca de Cultura, emblema de la cultura e investigación científica y, poco a poco, el Ayuntamiento iba ultimando los planos y el presupuestos para empezar a ejecutar la que un futuro se convertiría en la avenida Capuchinos. Ese mismo año, en Vila-real era elegido alcalde el comandante Vicente Sánchiz.

1927

Movilizaciones de los trabajadores de Onda y la Vall para reclamar mejoras. Los trabajadores de la incipiente industria cerámica de Onda y los del sector del calzado de la Vall d’Uixó inician movilizaciones para pedir mejores laborales y salariales. A nivel de infraestructuras, ese año acaban las obras de acceso al muelle de Levante del Puerto de Castellón, que cada vez va adquiriendo un mayor protagonismo. De hecho, la exportación de naranjas se convierte en la bandera de la actividad portuaria. En Castelló, el Ayuntamiento da vía libre a la construcción de un nuevo edificio para la sede de la Caja de Ahorros de Castellón y Monte de Piedad.

1928

De las obras del edificio de Correos al ‘OK’ para construir La Farola. El año que Alexander Fleming descubrió la penicilina, en Castelló arrancaron las obras del edificio de Correos y Telégrafos, en una manzana entre la plaza Tetuán y la avenida del Rey. El ayuntamiento también dio luz verde a la construcción de La Farola. También en la capital se inauguró el cine Victoria, mientras que las crónicas de la época hacen referencia a las reuniones de las familias de burguesas de Onda en la calle de San Miguel.

1929

Una escultura para la reina Victoria Eugenia ‘made in’ Vila-real. Los cines estaban de moda y prueba de ello es que ese año se inaugura una nueva sala en Castelló. Se trata del cine Goya, ubicado en la plaza de la Victoria (hoy avenida Rey Don Jaime). Ese año, también en Castelló, empezó la construcción del nuevo paseo de Capuchinos. Desde el punto de vista económico, la exportación de citrícola se convirtió en la principal actividad de la provincia sobre todo desde los puertos de Castellón y Burriana. En el ámbito cultural, el escultor Ortells realizó una escultura para la reina Victoria Eugenia y viajó al Palacio de Oriente.

1930

El año del nacimiento de la fábrica Segarra en la Vall d’Uixó. Durante décadas la economía de la Vall estuvo ligada a la fábrica Segarra, una empresa que vio la luz este año. La amistad de su propietario, Silvestre Segarra, con Franco y la fabricación de botas para el ejército español serán clave para el desarrollo de esta industria del calzado líder. 1930 fue el año de la primera edición de Tombatossals, de Josep Pasqual Tirado.

1931

Proclamación de la República desde el balcón del Ayuntamiento. El 14 de abril Miguel Peña, en calidad de alcalde de Castelló, proclama la República. Las elecciones constituyentes dan la victoria a la coalición de socialistas y republicanos. También ese año, la iglesia Mayor de Santa María es declarada monumento nacional histórico-artístico, lo que no impidió que en virtud de un pacto municipal se derribara el templo.

1932

De les Normes de Castelló a la aprobación de la construcción del aeródromo. Un grupo de intelectuales consensúan en Castelló unas normas ortográficas para unificar la lengua valenciana. También se da luz verde a la construcción de un aeródromo en la playa del Pinar de Castelló. Este año nace la Cultural Deportiva de Castellón.

1933

Inauguración del aeródromo y premio para Bernat Artola. Las instalaciones se convirtieron durante la guerra civil en un lugar estratégico para los dos bandos. Ese mismo año, nace el Club Náutico de Castelló y el poeta Bernat Artola obtiene el Premio Nacional de Literatura por ‘Santoral’.

1934

De la muerte del pintor Castell a la inauguración del Templete. Uno de los maestros de la pintura de Castellón fallece en un año también marcado por la creación de la plaza Fadrell de Castelló, la inauguración del Templete del Ribalta y la instalación del Museo de Bellas Artes en los pabellones de los jardines botánicos.

1935

Guardia de Asalto y crisis en la exportación de naranjas. La Diputación de Castellón acuerda ese año construir un cuartel en la Ronda Magdalena para albergar a la llamada Guardia de Asalto. A nivel económico, la contrarreforma agraria de Lerroux impacta en el sector citrícola, con una drástica caída de las exportaciones.

1936

Del triunfo del Frente Popular al inicio de la guerra y el derribo de Santa María. Las elecciones se saldan con la victoria del Frente Popular, gracias a los votos de los barrios populares del sur y el oeste de la ciudad. El Ayuntamiento acuerda derribar el templo de Santa María en una de las más polémicas decisiones de aquellos años. Castellón empieza a sufrir las consecuencias de la guerra civil y en agosto se destruye el retablo de la parroquia del Salvador de Burriana.

1937

La ciudad, epicentro de los bombardeos con decenas de muertos. Los efectos de la guerra civil tanto en Castellón como en buena parte de las localidades de la Plana fueron devastadores. Ese año también murió el escritor Josep Pasqual Tirado y el Diario de Castellón estuvo secuestrado.

1938

Nacimiento del periódico Mediterráneo. El año que vio la luz Mediterráneo, que en un primer momento se imprimía en la antigua imprenta Mialfo, la provincia sufre una gran devastación por los bombardeos. El 14 de junio, las tropas nacionales entran en Castelló al mando del general Aranda.

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