el cambio acometido por Prissmacer, que ha supuesto una renovación importante en su imagen, ha sido muy bien acogido por los profesionales en la presente edición de Cevisama. Y es que esta transformación de las señas de identidad, que va más allá de lo puramente estético, refleja la consolidación de la empresa en el sector azulejero nacional y su capacidad de adaptación a la coyuntura actual, al tiempo que transmite seriedad, renovación, carácter y, sobre todo, confianza. En el transcurso de la feria cerámica, Prissmacer está recibiendo a numerosos visitantes de muy diversa procedencia, siendo especialmente destacables los llegados de América, Europa y Países Árabes, que actualmente son los mercados exteriores más importantes para la compañía, sin dejar de lado en ningún momento el nacional, donde cuenta con una sólida presencia y una solvencia totalmente contrastada.

Desde su espacio situado en el pabellón 1 del nivel 3, la firma expone en una superficie que dobla a la de la anterior edición la ampliación de su variado catálogo de productos, que incluye materiales de gran formato.

Desde su fundación, hace cinco años, Prissmacer ha crecido a un ritmo medio anual del 20% y hoy en día el nivel de exportación ronda el 70%. Unas cifras que, a todas luces, dan clara muestra de la consolidación de una marca que se está convirtiendo en un referente del sector. H