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Nuevo problema

La cerámica explota por el acuerdo comercial UE-India: "Es un desprecio total hacia nosotros"

El secretario general de la patronal Ascer acusa a Bruselas de usar al azulejo como moneda de cambio

La UE y la India cierran uno de los mayores acuerdos comerciales del mundo en Nueva Delhi

Sara Fernández

Bartomeu Roig

Bartomeu Roig

Castellón

La cerámica de Castellón acumula un nuevo disgusto frente a las medidas de la Comisión Europea. Mientras continúa la lucha contra los cambios en el mercado de derechos de emisión, que supondrán importantes sobrecostes para el sector, ahora se temen también las consecuencias del nuevo acuerdo comercial entre la Unión Europea y la India.

Desde la patronal de fabricantes españoles de cerámica, Ascer, su secretario general, Alberto Echavarría, considera que el acuerdo "puede ser muy positivo para algunos sectores, pero para nosotros es un desprecio total, porque no se está protegiendo a la industria azulejera". La cerámica india es una de las principales amenazas para los fabricantes europeos, ya que el país asiático ha incrementado de forma notable su producción y ejerce una fuerte competencia contra Europa.

Un desequilibrio comercial evidente

En los años 2023 y 2024, España quedó desbancada como primer suministrador en volumen de productos cerámicos en Estados Unidos. Pero la muestra más clara del impacto potencial de este nuevo acuerdo se observa en los datos de comercio exterior. En 2024, Europa vendió cerámica a la India 1,1 millones de metros cuadrados, mientras que en el sentido inverso las exportaciones indias alcanzaron los 47,4 millones de metros cuadrados. Si este intercambio se liberaliza sin aranceles, el sector teme que esta cifra se dispare.

De hecho, la propia Unión Europea impuso hace tres años una barrera arancelaria contra el azulejo indio al considerar que existían prácticas de competencia desleal (dumping). Por ello, desde Ascer reclaman "preservar las medidas vigentes", además de exigir una reciprocidad real de normas y estándares en los ámbitos social, laboral, medioambiental y climático. "Solo así se evitarán distorsiones en un sector ya expuesto a una fuerte competencia internacional", subrayan.

Costes europeos frente a ventajas externas

Los fabricantes españoles e italianos afrontan sobrecostes crecientes derivados de las normativas europeas, lo que supone un lastre competitivo frente a productores de otras regiones del mundo. En este contexto, la UE estaría facilitando la entrada de cerámica india en el mercado comunitario, según la tesis de Ascer.

"Resulta paradójico que se promueva un acuerdo comercial con un país que tiene acceso barato a recursos abundantes, subvenciones estatales orientadas a la exportación y una sobrecapacidad industrial, y que además no cumple los estándares europeos en sostenibilidad, condiciones laborales justas, derechos sociales, eficiencia energética o economía circular, todos ellos valores intrínsecos del modelo europeo", detallan desde la patronal.

Sin salvaguardias para un sector estratégico

El secretario general de Ascer admite que el sector percibe que "se nos puede utilizar como moneda de cambio a favor de otros sectores más importantes", por lo que reconoce que "no estamos para nada contentos". La cerámica había reclamado cláusulas de salvaguarda para proteger una industria estratégica en Europa. Sin embargo, mientras que el acuerdo con India sí contempla estas protecciones para la agricultura, no ocurre lo mismo con la principal actividad económica de Castellón.

"No tiene sentido que no se excluya una partida sobre la que ya existen medidas antidumping en vigor", señala Echavarría, quien recuerda que en un tratado de libre comercio "lo que se busca es precisamente un marco justo para las dos partes. Y en este caso ya se había demostrado que no existe un marco justo, porque fue necesario aplicar medidas antidumping".

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