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Nuevo caso de geopolítica

El sector cerámico de Castellón teme el impacto de la guerra en Oriente Medio y la subida de la energía

Castellón concentra el 50% de las exportaciones de la Comunitat Valenciana

Bombas sobre Oriente Medio.

Bombas sobre Oriente Medio. / ATEF SAFADI / EFE

Bartomeu Roig

Bartomeu Roig

Castellón

Un nuevo conflicto bélico tiene en vilo a Castellón, y especialmente a su principal industria, la cerámica. Solo hay que recordar que uno de los países que ha iniciado esta nueva tensión internacional, Israel, es el quinto destino de las exportaciones azulejeras. En 2025 se vendieron productos por valor de 141,68 millones de euros, lo que supuso un 17% más de lo registrado solo un año antes.

El responsable del área de Internacional de la Cámara de Comercio de Castellón, Joaquín Andrés, reconoce que Oriente Medio "es una zona sensible", y desea que la guerra "no sea escalable y sea lo más corta posible, sobre todo por las vidas humanas que están en juego". En lo referente al impacto económico, "hablamos de una zona de 14 países sobre los que hay una tradición exportadora de la provincia de Castellón, principalmente el sector cerámico.

Primeras previsiones de impacto

En lo que refiere a efectos a corto plazo, "prevemos alguna paralización de proyectos, sobre todo en lo zona de Irán e Israel, aunque Irán no es uno de nuestros principales mercados por el embargo". En cambio, "puede afectar a países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Qatar".

Andrés puso de manifiesto que Castellón "supone prácticamente el 50% de las exportaciones de la Comunitat Valenciana a este área, y el sector cerámico representa casi un 60% de este porcentaje". En el listado de los principales mercados del Tile of Spain, Arabia Saudí ocupa el puesto 13, con 65,7 millones de euros; Emiratos está en el 15 con 61,3 millones, y Líbano en el 19, con 41 millones.

La visión del sector azulejero

Desde la agrupación de fabricantes, Ascer, admiten que Oriente Medio "tiene hoy un peso limitado en nuestras exportaciones, con la excepción de algún mercado puntual como Israel", y por el momento "es prematuro hablar de impactos comerciales concretos o de pedidos bloqueados".

El problema, apuntan "no es tanto comercial como energético", ya que el estrecho de Ormuz "canaliza en torno al 20% del tráfico de petróleo y del gas mundial, por lo que cualquier interrupción prolongada puede tener un impacto directo en los precios internacionales de la energía que ya de por sí son muy volátiles".

Riesgo energético y costes industriales

A pesar de que se cuenta con un "suministro diversificado, el bloqueo de una parte relevante de la oferta global podría generar mayor competencia por el aprovisionamiento y previsiblemente un aumento del precio, tanto en petróleo como en gas". El mayor riesgo a corto plazo es, por tanto, la volatilidad de los precios energéticos y su efecto en los costes industriales. También el coste de los fletes puede verse afectado por incremento combustibles, cambio de rutas y seguros", remarcan en Ascer.

Una dinámica en los costes energéticos que también ponen de manifiesto en la Cámara. "Algo que afecta al sector y a la provincia", remarca Joaquín Andrés.

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