Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Regulación energética

La cerámica de Castellón acude a Bruselas: "Hay que preservar la competitividad de un sector estratégico para la industria europea"

Una delegación de Ascer se reúne con el equipo de la vicepresidenta Teresa Ribera

La delegación de Ascer, en Bruselas.

La delegación de Ascer, en Bruselas. / Mediterráneo

Bartomeu Roig

Bartomeu Roig

Castellón

Las empresas de la cerámica de Castellón vuelven a estar en vilo por la energía. Desde el pasado fin de semana, por el nuevo conflicto bélico en Oriente Medio, que ya supone un fuerte encarecimiento de la cotización del gas natural. Paralelamente, sigue la lucha del sector ante las nuevas regulaciones de Bruselas, que podrían suponer fuertes sobrecostes para los fabricantes, en forma de más pagos en el mercado de derechos de emisión de CO2.

En los últimos meses, dirigentes de la patronal cerámica Ascer han mantenido numerosos encuentros con responsables políticos y empresariales, desde la CEOE hasta los ministerios de Industria y Transición Ecológica, para mostrar la necesidad de frenar las pretensiones de la Comisión Europea. Y ahora se ha producido el esperado encuentro en Bruselas para trasladar "la situación que afronta la industria europea fabricante de baldosas cerámicas ante la aplicación de la directiva europea y el recorte de asignaciones gratuitas previsto para el periodo 2026-2030".

Encuentro en Bruselas con el gabinete de Ribera

Hasta la capital comunitaria se ha trasladado una delegación de Ascer, encabezada por su presidente, Ismael García Peris; junto al secretario general, Alberto Echavarría, y Victoria Zaera, del Área de Asuntos Técnicos y Medio Ambiente. Su interlocutora fue Valvanera Ulargui, miembro del Gabinete de Teresa Ribera, Vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva.

Según valora la patronal azulejera, "la reunión se ha desarrollado en un clima constructivo y de escucha activa, lo que refuerza la voluntad de colaboración institucional y anima al sector a continuar trabajando de manera coordinada en favor de una transición climática viable y competitiva".

La presión por una transición viable

Ascer ha expuesto en diferentes reuniones que el sector cerámico español ha adoptado a lo largo de los últimos años las tecnologías más eficientes del mercado en materia de sostenibilidad. Desde 1980, ha reducido sus emisiones en un 60%, gracias al uso de hornos más eficientes y la sustitución de derivados del petróleo por el gas.

Ahora, la Unión Europea reclama la descarbonización y pretende acelerarla gravando los costes a quienes usen fuentes como el gas. El problema viene cuando no hay infraestructura suficiente ni equipamiento técnico generalizado para dar este paso. Además, fabricar con electricidad o hidrógeno es mucho más caro respecto al gas, por lo que no se podría producir de forma competitiva. Por todo ello, Ascer ha expuesto en Bruselas "propuestas orientadas a mitigar el impacto de esta regulación y a preservar la competitividad de un sector estratégico para la industria europea".

Entre estas propuestas, está la de posponer la reducción prevista de asignación gratuita a partir de 2026, "manteniéndola hasta que existan alternativas tecnológicas reales".

Plazos y costes en juego

La labor de comunicación a las autoridades competentes es urgente, porque en principio está previsto que los cambios de la Comisión Europea entren en vigor a finales de este mes de marzo. De no modificarse las pretensiones iniciales, el sobrecoste para la cerámica de Castellón sería de unos 100 millones de euros anuales, mientras que en el apartado de esmaltes alcanzaría unos 45 millones de euros en el periodo 2026-2030.

Recientemente, un encuentro informal de jefes de Gobierno de la Unión Europea trató esta cuestión. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, hizo referencia a la necesidad de aflojar las imposiciones de Bruselas para preservar la industria. Italia reclamó la suspensión del mercado de carbono de la UE, y se prepara una medida que trate de resarcir a los consumidores industriales de estos costes. Una actuación que recuerda a la adoptada durante la crisis de precios energéticos, en la que el Gobierno italiano adoptó medidas para reducir la factura a las industrias.

Antecedentes y seguimiento

Teresa Ribera conoce a la perfección la problemática que atraviesan estas empresas. Durante años fue la ministra de Transición Ecológica del Gobierno de España, y por tanto responsable de las políticas energéticas del Estado. En su momento, se reunió con representantes de Ascer para conocer de primera mano sus reivindicaciones.

Tracking Pixel Contents