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Nueva incertidumbre

¿Habrá ayudas a la cerámica por la guerra en Oriente Medio? Esto es lo que piden desde el sector

Los agentes sociales se han reunido con la ministra de Trabajo para plantear medidas

Imagen de una industria azulejera de Castellón, en una imagen de archivo.

Imagen de una industria azulejera de Castellón, en una imagen de archivo. / Mediterráneo

Bartomeu Roig

Bartomeu Roig

Castellón

La guerra de Ucrania acaba de cumplir cuatro años y, sin que haya acabado, el mundo asiste a otro conflicto bélico de consecuencias globales. Ahora, en Oriente Medio. Uno de los primeros efectos económicos es el aumento del precio del gas y el petróleo, algo que afecta de manera directa a la industria cerámica de Castellón.

La principal fuente energética para el azulejo es el gas natural. Al cierre de febrero se cotizaba a 32 euros el megavatio hora en el mercado de referencia europeo, el TTF. En los últimos días se han superado los 50 euros, lo que tiene un impacto en los costes del sector, además de la obtención de materias primas como tierras atomizadas y esmaltes, que también se fabrican con el uso del gas.

Preocupación por la inflación y primeras reuniones

Existe el temor a una nueva espiral inflacionista, como ya se puede comprobar en las gasolineras, y ante este panorama se han activado los encuentros para planear medidas de ayuda a los sectores afectados. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reunió el jueves a los agentes sociales para analizar la situación y plantear nuevas iniciativas si se da una escalada. "Estamos preparándonos. En el Ministerio de Trabajo lo que hacemos es actuar ex ante; lo hemos hecho en pandemia, y lo hemos hecho en todas las crisis", expuso en declaraciones recogidas por Europa Press.

A este respecto se refirió también la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, que afirmó en una entrevista publicada ayer en Mediterráneo que el Gobierno trabaja con "el abanico de actuaciones" que se puso en marcha durante la guerra de Ucrania, "que incluía rebajas de impuestos, como la luz y el gas", bonificaciones al combustible o ayudas directas a grandes empresas consumidoras de energía, como la cerámica.

Requisitos para activar ayudas al sector

Eso sí, apunta que la situación está todavía muy lejos de lo vivido con la guerra de Ucrania en el año 2022, y que "en este contexto todavía es muy precipitado hablar de un paquete de medidas".

La agrupación de empresas del azulejo, Ascer, detalla que ante la creación de mecanismos de apoyo "primero debería haber un marco temporal de ayudas de Estado aprobado por Bruselas". En el caso de que sea así, el sector "pediría fondos suficientes, armonización entre estados miembros de la Unión Europea y celeridad".

Unas ideas que se formulan ante el precedente de las ayudas impulsadas durante la crisis energética de 2022. En aquel momento, Ascer calculó que las pérdidas del sector alcanzaron los 1.000 millones de euros. En cambio, el importe final recibido por las fábricas de la cerámica se quedó en apenas 70 millones. Este dinero no se adjudicó hasta el mes de noviembre de 2023 (un año y medio más tarde del estallido de los ataques rusos a Ucrania), y las transferencias a las empresas no se completaron hasta enero de 2024. La lentitud se dio, sobre todo, por los plazos de tramitación, tanto desde Bruselas a la hora de autorizar la medida española, como en la tramitación de las bases desde el Gobierno.

De ahí esa referencia de Ascer a los fondos suficientes y la celeridad. Una demora que llegó a reconocer la anterior secretaria de Estado de Industria, la valenciana Rebeca Torró. "Podríamos haber sido mucho más rápidos", expuso en una entrevista a este periódico.

En lo referente a las comparaciones entre los estados miembros, el azulejo expuso en repetidas ocasiones que el gobierno italiano concedió ayudas en forma de descuentos fiscales a grandes consumidores de gas como las empresas de cerámica. Algo que les permitió resistir en mejores condiciones los incrementos de costes. Además, el resto de países habilitaron ayudas mucho más cuantiosas que España.

Una nueva semana de infarto para la industria

La cotización del gas en el mercado TTF cerró el viernes con un precio de 53,4 euros por megavatio hora. Hay que remontarse a febrero de 2025 para ver una cifra tan alta. Las industrias calculan que en los próximos días se notarán los efectos en las facturas energéticas, pese a que las empresas del sector suelen tener coberturas de protección en el caso de fuertes fluctuaciones en los mercados.

Esta no es la única preocupación. El presidente norteamericano, Donald Trump, amenazó con un boicot comercial a España, como respuesta a las posiciones de Pedro Sánchez. El secretario general de Ascer, Alberto Echavarría, declaró su esperanza de que estas amenazas tengan "como objetivo presionar a nuestro gobierno y que no haya una voluntad real de cortar relaciones comerciales con España". Además, recordó que Estados Unidos "es nuestro principal mercado de exportación, vendemos allí casi 500 millones de euros y suponen el 13% de nuestras exportaciones".

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