Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Coyuntura del sector

La cerámica sufre el enquistamiento de la guerra de Oriente Medio en sus costes energéticos

La falta de avances en el conflicto ha consolidado unos precios del gas muy elevados

Planta de producción de cerámica, instalación que utiliza el gas natural como su principal fuente energética.

Planta de producción de cerámica, instalación que utiliza el gas natural como su principal fuente energética. / Mediterráneo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Bartomeu Roig

Bartomeu Roig

Castellón

El conflicto bélico localizado en torno al estrecho de Ormuz ha perdido peso en la agenda informativa mundial. Esto no se debe a su resolución, sino a la evidencia de que la guerra se encuentra estancada. No hay novedades notables, pero sus efectos persisten a muchos niveles. Es el caso de los precios de los combustibles y, dentro de este apartado, en Castellón preocupa la cotización del gas natural para la industria.

La principal fuente energética de la cerámica ha duplicado el precio que tenía justo antes de los primeros ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. El indicador de referencia para el sector, el TTF, marcaba 31,9 euros el megavatio hora el 27 de febrero. El 2 de marzo se disparaba un 40%, con 44,5 euros, y al día siguiente creció un 22% más, con 54,3.

Factura energética

En los más de cinco meses de contienda, el precio del gas ha experimentado fluctuaciones, pero en las últimas semanas se ha estabilizado en los 60 euros, lo que supone duplicar la factura para un sector que en los últimos años ha sufrido una gran vulnerabilidad por los costes energéticos y las regulaciones de las administraciones.

De mantenerse esta tendencia hasta finales de año, la factura de gas podría superar los 1.000 millones de euros. Sería el segundo año con los costes más elevados, tras un 2022 marcado por el inicio de otra guerra enquistada, la de Ucrania. La factura de 2025 fue de 593,5 millones, según el informe elaborado por la patronal azulejera española, Ascer.

Peso en la facturación

El mismo documento, que se actualiza cada año, muestra el peso que tiene la energía en esta actividad. El pasado año, por cada euro facturado desde el sector se destinaron 17 céntimos al pago de la energía. Una cifra que se ha desbocado desde el mes de marzo.

A pesar de esta circunstancia, las medidas aplicadas por el Gobierno para minimizar los efectos de la guerra en la economía apenas se han trasladado a la cerámica. En los primeros meses del conflicto hubo una serie de rebajas en el IVA de la electricidad y el gas. Algo que tiene un impacto residual en las cuentas de resultados. "La rebaja del IVA del gas no supone un beneficio real para las empresas, ya que no es un coste, sino una mejora puntual de tesorería", apuntaron en marzo desde la patronal, ya que las empresas obtienen la devolución del dinero adelantado en este impuesto. La guerra no ha servido para lograr avances en una reivindicación histórica, como es la creación del estatuto de consumidor gasintensivo.

Mercado de emisiones

Relacionado con el precio del gas, la industria sigue a la espera de conocer la letra pequeña de los cambios en el mercado de emisiones de CO2 para el periodo 2026-2030. La Comisión Europea anunció que la reducción de las asignaciones gratuitas sería menor a lo inicialmente previsto, pero se desconoce el impacto final. En septiembre deberán resolverse las incógnitas.

Mientras tanto, la cotización del CO2 muestra una evolución al alza. Si en agosto de 2025 se tenían que pagar 71 euros por tonelada, en este mes ya se han superado los 81 euros.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents