El Ayuntamiento de Onda extremará las medidas de seguridad para las instalaciones de los festejos taurinos con la prohibición de montar aquellos cadafals que no se ajusten a las normas para pasar la revisión por parte de los técnicos. De esta manera no habrá ningún privilegio para aquellas peñas que, con la excusa de que tienen muchos socios, exceden las medidas reglamentarias.

Así se acordó en el último pleno municipal para aplicar el decreto 60/ 2002 de la Generalitat Valenciana, que regula los festejos de bous al carrer. El edil de Participación Ciudadana, Antonio López, destacó que "el decreto recoge párrafos literales de la normativa municipal de Onda que viene aplicando estrictas medidas de seguridad desde hace cerca de una década".

Alrededor de 15 de los 200 cadafals que se instalan en el recinto taurino deberán recortar sus medidas para adecuarlas a las del resto si pretenden entrar en el sorteo que distribuye la ubicación de cada peña. De esta forma se atajará una polémica que se reproduce cada año por el agravio comparativo que supone tener instalaciones de distintas medidas y encajarlas en el plano de los técnicos.

La queja de algunas peñas de fiestas viene motivada por tratarse de asociaciones muy numerosas cuyos componentes no caben en el espacio reducido del cadafal reglamentario.

El acuerdo al que se ha llegado prohibe la colocación de escaleras interiores que dificulten el acceso al cadafal y la colocación de techados de plástico, salvo en caso de lluvia. Los cajones mantendrán sus medidas adaptándose a la exigencias del decreto en cuanto al grosor de sus estructuras metálicas. La separación entre los barrotes será de 30 centímetros y la altura mínima será de 2,20 metros desde el nivel del suelo, mientras el travesero inferior no puede superar los 20 centímetros de altura.