La idea del Ayuntamiento de Burriana en el apartado de servicios sociales es ampliar la plantilla, con especial atención a la inmigración, creando el servicio de mediación cultural. Ferrada dejó claro que ante todo, quiere que quede claro que Burriana tiene unas tradiciones y una manera de vivir, que se traduce en unas leyes, que además de derechos implican obligaciones. "En sus países de origen es posible que tengan la costumbre de salir a la calle y vender sus productos, pero aquí no se hacen así las cosas. Hay que sacar la licencia de actividad y cumplir con todas las ordenanzas", dijo.