Menos de una decena de jóvenes se vestirán el 8 de diciembre con su traje negro, teja y mantilla para acompañar a la Virgen de la Inmaculada en su recorrido por las calles de la vila de Almassora. Algunas representantes de la junta de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada señalaron que existe una verdadera crisis de vocaciones, ya que la festividad de la Inmaculada no logra captar el interés de las vecinas de la localidad entre 14 y 25 años.

Así, la junta quiso hacer un llamamiento a la participación. Si esta tendencia continúa es difícil que, en el futuro, las mujeres de la actual junta tengan un relevo en los próximos años con gente joven que pueda continuar con el trabajo. La mayoría de ellas lleva más de 20 años organizando la fiesta y encargándose del cuidado de la imagen y de la limpieza de la iglesia junto a otras cofradías.

Sin embargo, la congregación no pierde la ilusión y este año ha rehabilitado la bandera de la Virgen. Teresa Balaguer ha sido la encargada de recuperar esta tela que, según explica Carmen Almela, "se encontraba en muy malas condiciones, casi hecha jirones". El procedimiento utilizado ha sido muy laborioso, ya que se ha tenido que separar todo el bordado de la tela vieja y colocarlo sobre una nueva pieza de seda sintética de calidad, de color azul claro, característico de esta advocación. Carmen Claramonte, una de las componentes más veteranas, dijo que "la bandera anterior databa de los años 50".